El Madrid no construido

También me gustaría recordar que Madrid, en su condición de urbe imperial y capital nacional, ha tenido una historia reciente (especialmente desde el XIX) bastante movidita. Invadida por los franceses, pierde su condición imperial poco después con la independencia de todo el continente americano. La Guerra de Independencia hunde a todo el país, especialmente el interior (el exterior, como Cádiz, Bilbao o Barcelona, puede recibir “más aire” gracias al comercio y las relaciones de ultramar). Es curioso como, aun con un XVIII dinámico (Madrid ilustrado (1759-1808)), la primera mitad del siglo XIX en Madrid es la absoluta nada. Sin duda la inestabilidad política imposibilitaba materializar proyectos como se había hecho antes. Desaparecieron casi todas las iniciativas proto-industriales de las Reales Fábricas alrededor de la capital. Algunas fueron directamente destruidas por los extranjeros.

Tras un maratón de levantamientos, se establece la Restauración y ahí parece que la ciudad se reactiva, y se inicia un periodo de crecimiento con un freno abrupto (Madrid de Villa a Metrópolis (1874-1939)).

Tiene lugar una salvaje Guerra Civil, que afecta a Madrid no solo con una brutal destrucción patrimonial y de sus infraestructuras, si no que se produce todo un cambio social, emigran intelectuales y profesionales (cuando no son asesinados).

Finalmente se establece una Dictadura en plena autarquía, y echa el freno a multitud de transformaciones y proyectos a medio cocer: Nuevos Ministerios, el plan del Gran Madrid, el túnel de la risa, las colonias, Ciudad Universitaria, Ciudad Lineal… Mientras que el Madrid anterior a la Guerra miraba el crecimiento de París o Londres, la nueva ciudad contenía su crecimiento (sin mucho éxito) y empezó a depredar lo que ya existía (las colonias, Ciudad Lineal, distintos barrios de villas, desmantelamiento de paseos y bulevares). Pocas ciudades españolas sufrieron una transformación tan salvaje, yo creo, como Madrid.

También solidifica un nuevo cambio social: desaparece el Madrid aristócrata (puede que más conectado con el resto de Europa, entre otras cosas, por lazos familiares) y se establece un Madrid administrativo y empresarial. Yo creo que a veces esa desconexión que vive la élite madrileña con el mundo de la cultura, académico e internacional se debe a que parte importante de este grupo se define en la Dictadura, es “reciente”, no tiene el arraigo cultural que podía tener la Aristocracia, y a veces mira a ese mundo creativo y cultural con recele (¿“rojos”?). Dejan de mirar a Europa y se intenta mirar a América (EEUU) pero no se trata de un relación tan recíproca.

Creo que en Europa Occidental solo han vivido historias tan duras ciudades como Berlín o Viena.

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