Remodelación del Centro | Madrid

Es que la clave es esa, que una cosa NO tiene por qué estar unida a la otra. De hecho lo normal es que no lo estén.

Las mayores transformaciones urbanas recientes del centro de Madrid se han dado de forma espontánea, la administración se ha limitado a acompañarlas, no a dirigirlas.

Ahí es donde quiero llegar.

Ni siquiera la transformación de Legazpi es dirigida. El Ayuntaniento recupera Matadero, un espacio para la cultura, todo lo demás llega solo, no gracias a ningún plan establecido.

Por supuesto nadie dice que no pueda hacerlo. En Madrid las administraciones lo han intentado muchas veces, incluso en el plano inmobiliario y residencial desplazando a las inmobiliarias y constructoras, con querencia por las cooperativas sindicales o partidistas, con resultados desastrosos.

Yo prefiero que la administración se dedique a otras cosas y deje el comercio y la actividad económica a quienes les corresponde.

También las iniciativas.

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Esto pasa porque no se hace nada ya.

El 22@ con todas su tiendas y oficinas no sería posible sin la administración, la actividad de la calle Orense sin el proyecto de AZCA tampoco sería posible, como ahora las transformaciones comerciales y de usos alrededor de Madrid Rio no serían posibles sin ese proyecto.

¿Sería Callao un hub de tiendas y trasiego sin haberse peatonalizado? Lo mismo para Arenal, Sol y tantísimos lugares del Centro a rebosar desde su peatonalización y regeneración.

El cambio de usos que pegaría el entorno de Prado-Recoletos o del Palacio Real de regenerarse su espacio.

Básicamente intentas justificar la inacción pública, que es la triste línea actual, “mira no hacen nada y todo sigue transformándose”, pero sin el movimiento inicial (público) no tendríamos esa inercia, inercia que se podría potenciar desde la administración.

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Hacer planes urbanísticos es el deber de la administración @boiler, eso no tiene nada que ver con asignarle a la administración el papel principal de liderar las transformaciones urbanas y comerciales de la ciudad, que es lo que has dado a entender en el primer mensaje donde lanzas nuevamente el off topic al hilo por enésima vez.

Y no, la administración no debe liderar ni dirigir transformaciones comerciales, eso es algo contra natura. Debe acompañarlas, punto.

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Esto, en España, no es cierto. En otros países puede que sí.

No sé de qué off-topic me hablas.

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La cosas no son así.

A finales de los años setenta los barrios de Justicia y de Universidad (Chueca y Malasaña) estaban en clara decadencia. El Plan Malasaña era todavía una posibilidad real que iba a derribar más del noventa por ciento de los edificios que hay entre plaza de España y Colón. Durante años no se invirtió en esa zona porque ¿para qué ibas a mejorar algo que iba a desaparecer?
El distrito Centro que en los 50/60 tenía más de 300.000 habitantes había pasado a albergar la mitad de población. Había un montón de locales vacíos y los alquileres estaban por los suelos. Es cuando en Malasaña y Chueca se instalan bares “modernos”. Con una pequeña inversión podías instalar lo que quisieras. Además, la normativa sobre ruido no es como la que hay ahora.
La mayoría de los habitantes del distrito vivían de alquiler, en edificios mal conservados. Debido a las leyes de los años 40 y 50, muy proteccionistas con los arrendatarios, los propietarios no tenían mucho margen para rehabilitar los edificios porque cobraban unos alquileres muy bajos. Era mucho más rentable derribarlos aplicando las leyes que consideraban en ruina, no solo a un edificio que estuviese en malas condiciones, sino también a uno que si desaparecía podía ser sustituido por otro que la administración considerase que era positivo para la ciudad. Y empezaron a proliferar en el centro los espantos de los que ahora nos quejamos.
A mediados de los ochenta cambia la normativa. El Decreto Boyer suprime la prórroga legal sobre los alquileres, lo que favoreció claramente los intereses de los propietarios. Esto también tuvo una derivada y es que los arrendadores tuvieron la oportunidad de comprar la casa donde vivían por un precio razonable, ya que los propietarios en muchas ocasiones preferían deshacerse cuanto antes de los edificios que tenían. El centro de Madrid pasa de ser una zona de ciudadanos que viven de alquiler a propietarios. Al mismo tiempo se adoptan medidas que ayudan a rehabilitar tanto los edificios como las calles y el centro empieza a cambiar de forma evidente. El centro empieza a llenarse de color, los paramentos pasan de un gris sucio a una gama cromática que va de una amplia gama de blancos a los azules pasando por todo tipo de colores cálidos. Los coches, que aparcaban en cualquier zona, incluso encima de las aceras, empiezan a desaparecer.
En estos barrios, en general, vivía gente humilde, pero con los años y la mejora de la zona, llegan profesionales cualificados. Vivir en el centro se puso de moda.
El plan Malasaña, el Decreto Boyer o los planes de rehabilitación, son actuaciones que para mal o para bien condicionan las actuaciones de los particulares y que son determinantes en cómo cambia un barrio o toda la ciudad.

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Otro ejemplo terrorífico.

Los barrios franquistas más decentes y con edificios menos horrorosos son aquellos donde se abrió la mano a las promotoras privadas.

Las barriadas más públicas, clónicas y de autoconstrucción son el gran fracaso urbano de este país.

Pasa lo mismo con los Paus. Los más socialistas y cooperativos (entrevías, valdebernardo, las rosas, etc…) son los más feos y clónicos. A medida que se liberalizan y profesionalizan los nuevos paus la cosa ha ido mejorando.

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Esto es faltar a la verdad, en serio.


Esto es pura iniciativa privada, mientras los Poblados Dirigidos son sujeto de estudio ejemplar más allá de nuestras fronteras.

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Estudio ejemplar no por su calidad precisamente. Los autoconstruidos están para tirar ya directamente.

Los barrios como Moratalaz donde se abrió la mano a las promotoras y constructoras privadas son infinitamente mejores y a día de hoy siguen siendo buenos barrios y edificios.

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Efectivamente pero ya no estamos en una dictadura ni en una posguerra, no necesitamos que la administración sustituya el papel de la sociedad civil y empresarial.

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Se me ha pasado esto. Por supuesto que lo eran y lo seguirían siendo aún sin peatonalizaciones. ¿No conocías el centro de Madrid antes de las peatonalizaciones? En algunos aspectos tenía incluso más vitalidad, era más auténtico.

Ahora parece que hay más gente paseando y haciendo selfies sí, depende de la hora, pero la esencia ya estaba allí desde siempre. Las peatonalizaciones no han transformado nada, solo lo han afianzado.

Y lo mismo pasará en AZCA, en Usera con el Chinatown, en Ponzano, en La Latina, en Legazpi, en Paseo de la Habana, etc, etc…

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Invertir la carga y el orden de una transformación urbana y encasquetársela a la administración es algo que se debe hacer en contadas ocasiones, cuando es la única alternativa posible. Madrid Río es un buen ejemplo, ojalá se replique en el norte de la ciudad.

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También se le puede llamar agente entorpecedor.

Ejemplo: si llega un inversor que quiere construir una torre u hotel de oficinas de 30 plantas posiblemente no pueda porque no existen parcelas para ello y no existen porque el PGOU aprobado, supervisado y modificado por la administración no lo permite.

Pues anda que no hay proyectos de todo tipo que nunca nacen porque la administración pone palos en la rueda…

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Exacto, pretender que la administración lidere transformaciones comerciales y capilares de la ciudad cuando en muchas ocasiones lo que hace es atascarlas y bloquearlas a nivel estructural es completamente absurdo.

La mejor manera de liderar transformaciones urbanas es desatascar y agilizar todos los planes urbanísticos que están paralizados. Que se dediquen a hacer su trabajo, que no es poca cosa, y que dejen a los demás hacer el suyo.

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Si la administración hubiera dejado hacer habría decenas de edificios patrimoniales que ya no existirían…si solo fuera por el puro interés económico Madrid sería una ciudad muy diferente. Ya ese interés especulador arrasó barrios enteros.

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La administración tiene capacidad para absolutamente todo, otra cosa es que los ciudadanos les dejemos meterse hasta en la cocina de nuestras casas.

Y no, no les vamos a dejar sustituir nuestra iniciativa. Tampoco parece que quieran, afortunadamente en Madrid tenemos las cosas bastante claras.

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La administración que entre cuando haga falta y no quede más remedio.

Recuerdo haber leído un artículo sobre la Gran Vía en el que se comentaba que la administración tuvo que instalarse en varios edificios de la avenida para amortiguar su deterioro en tiempos de decadencia. Perfecto, ahí que entre… Pero ahora mismo lo que estamos deseando todos es que se vaya a un edificio al extrarradio y que no moleste.

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Si la administración no hubiera dejado hacer en su día, esos edificios patrimoniales nunca se habrían construido.

No invirtamos el orden de las cosas y no mezclemos churras con merinas. Lo primero y fundamental es que cada actor tenga claro cuáles son sus funciones.

La administración no juega, solo pone las normas y hace de árbitro. Nada más.

No vamos a ponernos nunca de acuerdo en algunos puntos así que no vamos a seguir dándole vueltas.
Yo creo que quien ha mezclado en su último comentario churras con merinas has sido tú.

En lo que estaremos todos de acuerdo es en que Madrid tiene capacidad suficiente para funcionar por sí misma y para crear polos de actividad comercial sin necesidad de seguir directrices ni planes dirigidos desde el sector público.

Ha sido así toda la vida y no veo que existan motivaciones ni razones para cambiarlo.

La administración que apruebe las herramientas urbanísticas adecuadas y las que le demande la sociedad y todo lo demás llegará solo.

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