Monumento a Pepín, a los bomberos y escultura de Gonzalo Lebrija. Si es así, tres, como en Sol.
A lo mejor la escultura tiene el mismo título pero es diferente. A nadie con dos dedos de frente se le ocurriría colocar ese caballo, casi levitando, en un espacio público.
Este es el sitio web de Gonzalo Lebrija:
En este acta de la Comisión del Paisaje Urbano hablan de una escultura de un caballo.
Al Bombero (Plaza del Carmen) Se cuenta la existencia de un monumento en la avenida de Los Poblados, planteándose la reubicación cerca de los antiguos Almacenes Arias, para conmemorar la tragedia allí acontecida en los años 80. Por lo que se aprovecha la remodelación de la Plaza del Carmen, especificando D Luis Lafuente, la compatibilidad con el caballo cuyo comodato se trató en la Comisión del 14 de julio.
Sí, ya, se puede decir que entonces, mejor no poner nada, pero si fuese tal y como aparece en la imagen, veo la escultura toda una tentación. Más que robar, veo que el problema sería que el gañán de turno querría retratarse subido a lomos del caballo. Un bonito recuerdo para algunos madrileños, pero sobre todo para visitantes de nuestra ciudad que antes se hayan puesto a tono en las terrazas vecinas.
No entiendo muy bien tanto minihito -Pepín, Caballo,…- en una plaza que carece de hitos y estructura claros.
Y, ahora, para aportar más claridad, las terrazas. Bien podían proyectar las plazas con terrazas incluidas. Que algunas, por lo que se aprecia en las fotos, conviven demasiado con los coches.
Venía, en realidad, a compartir foto de la plaza ca. 1960. Y es que me intriga la estructura que allí había por entonces.
Era un mercado de los antiguos, mucho menos espectacular que el de La Cebada y el de los Mostenses, pero con sus anitos ya. Mas de barrio como el de San Miguel, pero menos cuqui por lo que he escuchado de alguien que se crió en los 50 a dos minutos de la plaza. Por lo visto tenia una fuentecita en el patio central. La fuente era sencilla pero bastante concurrida, parece.
Lo que siempre me ataca la moral es ver enormes solares en el centro que no se aprovechan para crear nuevos espacios, como los de ECI, que podrían haber liberado parte de su superficie.