Aumentó la congestión, los tiempos de viaje y los tiempos de búsqueda de aparcamiento en las zonas limítrofes, aspectos todos ellos ligados a mayores emisiones de contaminantes.
Una investigación de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) sobre el efecto disuasorio de Madrid Central sobre el tráfico demuestra que la medida, operativa entre marzo de 2019 y julio de 2020, fue “útil” al reducir la intensidad de tráfico de la zona centro, pero generó aumento del tráfico en las zonas limítrofes.
¿Especifica si el aumento total de la contaminación fue neto? Tampoco habla de los beneficios espaciales que ha de tener la medida y en realidad el estudio habla de mejoras a tener en cuenta a futuro para este tipo de proyectos, que sin duda son muchas.
Un ad hominen bastante pobre para tratar, de manera muy poco sutil, de minusvalorar el estudio y sembrar dudas sobre él, sin juzgar la calidad del trabajo.
Además del citado, también hay este trabajo publicado en Smart Cities por un par de profesores de Harvard y MIT:
Según ellos, “According to the results, this LEZ was able to significantly reduce NO2, PM2.5, and PM10 concentration locally, having the same positive impact in the rest of the city. In terms of noise, this measure was able to mitigate background noise levels generated by road traffic.”
Para quienes tengan curiosidad, los textos completos de este estudio y de los que citaban @Mind_the_gap y @deimos, están disponibles a través de Google Scholar, sólo hay que mirar un poco los primeros resultados:
Todos sabemos que las emisiones de nox y CO2 van a bajar drásticamente con y sin Madrid central.
Lo hacen a golpe de sustitución de calderas y a medida que hay más vehículos eléctricos circulando.
Aunque unos cuantos autores hagan sus pinitos escribiendo artículos para determinados medios:
La de Harvard
Mostrando que tienen una ideología previa… Y que los estudios podrían estar contaminados para conseguir el resultado esperado.
La tendencia es la que es. Nos movemos a un escenario de menor contaminación atmosférica en Madrid. A pesar del crecimiento demográfico y urbano que vivimos.
Si uno pone los datos con las medidas, se puede justificar científicamente, que la contaminación en Madrid depende del color de la camisa del alcalde.
Fantástico, ad hominem sobre ad hominem. Porque claro, los estudios que dicen cosas que no nos gustan y que se comentan en medios que no nos gustan están contaminados por intereses e ideologías previas. Sin embargo, lo que dicen cosas que sí nos gustan y salen en medios que sí molan, esos son estudios fetén, esos investigadores no tienen ideología, o no les contamina. Por no hablar de cuando son los propios gobiernos que nos gustan, del color que sean, los que sacan sus propios estudios, predicciones, o datos. Esos sí que nos los creemos acríticamente.
Sesgo de confirmación a tutiplén. Que para ir por la vida convencido de que uno tiene razón está muy bien, pero hace que debatir sea un ejercicio agotador e inútil. Claro, yo también podría ir por ahí pensando que porque el estudio de la UAM publicado en Transportation y comentado por Telemadrid ha recibido financiación de la CAM (viene en una nota al final del trabajo), puede estar sesgado y decir que lo ha “encargado Ayuso”. Pero no lo hago porque sé que no es así, y sería deshonesto.
¿Has leído el estudio publicado en Smart Cities? Me da que no. Para qué, si es mejor sembrar dudas sobre la profesionalidad de una de las autoras, investigadora en Harvard, porque otro trabajo académico suyo ha recibido cobertura mediática en eldiario.es, y por supuesto, eso demuestra que está contaminada por su ideología. Por cierto, no sé si has leído siquiera la noticia de eldiario, porque no veo el sesgo ideológico o político en ese estudio por ninguna parte.
Pero me voy del tema. “Todos sabemos…” No sé por qué hay gente que se molesta en hacer investigación, entonces. Si al final, todos sabemos que lo que queremos saber es la verdad. Si en lugar de buscar a la autora en Google para ver si su nombre salía en eldiario.es hubieses leído por encima el estudio de Smart Cities, verías que, para valorar el impacto de Madrid Central, los autores utilizan modelos de series temporales para comparar la tendencia de la contaminación entre 2014-2018 con 2015-2019 (pre- y post- Madrid Central), y que hay un cambio significativo de la tendencia en 2019. Tendencia que, de hecho, es ligeramente positiva entre 2014 y 2018 para la mayor parte de contaminantes. Así que no, que no “todos sabemos que las emisiones de nox y CO2 van a bajar drásticamente con y sin Madrid central.” Los datos para NO2 los tienes en la figura 4 del artículo de Smart Cities, por cierto.
No creo que este estudio, ni el anterior, ni el publicado ahora, sean el Evangelio en este tema. Sin embargo, sin ser un experto en el tema, y pese a que leyéndolos un poco por encima me plantean algunas dudas metodológicas, creo que los tres son aproximaciones razonablemente rigurosas pero, sobre todo, parciales al estudio de una iniciativa controvertida, y con efectos complejos. Uniendo todas las piezas, me parece razonable concluir que Madrid Central tuvo un efecto modesto pero positivo sobre la calidad del aire en Madrid. Un efecto que en parte se vio reducido por el desplazamiento del tráfico a zonas limítrofes (lo que sugiere que harían falta iniciativas más ambiciosas que Madrid Central para lograr un cambio más sustancial). Eso parecen sugerir los datos. Pero a quién le importan los datos, pudiendo tener un buen prejuicio, ¿verdad?
Como ya se ha mostrado en este hilo, “los estudios” dicen que hay más y menos contaminación relacionada con Madrid central.
Sencillamente porque se usa ese punto como baremo. Pero se pueden obtener los mismos resultados si se usa como baremo la inauguración de estaciones de metro en gran vía, el uso de patinetes, la utilización de carsharing, el precio del combustible, la bajada de vecinos jóvenes en el distrito centro, la creación de líneas de bus gratuitas y eléctricas que cruzan el centro, la mayor restricción a buses de gas y diesel en la ZBE, las ayudas al reemplazo de coches de taxistas, el cierre de Zara, la apertura de uniqlo…
Y al final, llámame loco… Pero va a ser que la contaminación en el aire baja radicalmente cuando llueve.
Lo siento mucho, pero es que precisamente mi vida se basa en que no me importa tener o no tener razón.
Porque la razón, como la culpa, no son nada constructivas. Pero son la herramienta perfecta que utilizan los políticos para que aceptes las medidas que ellos quieren. Para que les votes y sigan cobrando.
Y mientras, lo que importa es que la contaminación baja. A pesar de que un grupo de privilegiados pueden moverse libremente por el distrito centro con sus trastos: desde tartanas diesel de 15 años, hasta suvs microhibridos de 300cv. Defendidos a capa y espada por un puñado de “activistas” que consideran que cualquier crítica al planteamiento de “sus” medidas es ejercida por el equivalente a un homínido reventando a un búfalo con un hueso.
Lo que curiosamente, convierte a estos defensores de la inamovilidad de Madrid central en unos ultraconservadores de manual. Más propios de la derecha anglicana de hace siglos que del socialismo progresista que pretende evolucionar y mejorar la sociedad en cada iteración.
El concepto de APR es una buena idea, digan lo que digan los estudios. Ya lo era en 2004, hace 18 años, cuando se hizo el primero en Madrid:
Y de hecho… Era mejor idea. Porque así se aseguraba que al barrio solo entraban los vecinos del barrio con su coche (como ya han dicho, había incluso bolardos). Pero además, porque evolucionaba. Porque estaba construido con una ideología que pretende avanzar, adaptarse a los tiempos, flexible y que resta importancia a la culpa o a quien tiene razón.
Porque lo importante es querer mejorar y encajar las críticas como propuestas de mejora. No ponerse a llorar en Twitter porque a uno le ofende muy mucho cualquier cosa que ocurre. Porque le han dicho que su proyecto puede ser mejor y no, no puede porque lo dice “la ciencia” (que por lo que sea pública sólo en el diario y en el país) y que lo que digan otros científicos está mal.
No, si que te da igual lo que digan los estudios ha quedado bastante claro. Sólo aquellos que dicen cosas que puedan contradecir lo que piensas. Los otros son bien. Porque tampoco parece que importen mucho la coherencia (para qué), ni los “manzanas traigo”, ni salirse por la tangente, ni acumular hombre de paja tras hombre de paja. Todo menos afrontar aquello que pueda poner en duda nuestras opiniones.
Reconfortante, pero así es muy difícil mantener un debate mínimamente serio.
Ah, que no te interesa mantener un debate serio. Pues podíamos haber empezado por ahí.
Normal. Estudio de Greenpeace, “no hay efecto frontera”:
Estudio de la universidad autonoma. “Hay efecto frontera”:
Pa’fiarse
¿Y cómo nos vamos a poner serios con el debate sobre la seriedad del debate? Si alguien cree que se puede usar con propiedad la frase “lo dice la ciencia” (así, como ser) o el “consenso científico”.
Es como decir que “los políticos cobran mucho”. Son frases totalmente manidas para apoyar conversaciones banales con invitados en casa pero no tienen una realidad detrás. Hay alcaldes que trabajan gratis y las teorías científicas más defendidas en nuestros tiempos rompen totalmente con la ciencia establecida previamente.
“Gracias a Dios” no existe el consenso científico, tal y como demuestra que dos estudios de científicos muy respetables lleguen a conclusiones totalmente opuestas.
La actitud más científica ante la ciencia, es el escepticismo. Y ante la vida, el cachondeo.
Lo que pasa es que no entiendes como funciona la ciencia. Está muy bien ser escéptico, pero negar la evidencia abrumadora verificada en múltiples estudios, no sólo en Madrid, sino en muchas ciudades al rededor del mundo es de ser dogmático y corto de miras.
Madrid Central funciona, punto. Te puede no gustar, puedes pensar que atenta contra tu libertad, puedes pensar que no merece la pena, puedes pensar que es una dictadura soviética, etc. etc. Pero no puedes negar que funciona para reducir la emisiones.
Utilizando tus mismas palabras… Me parece que no entiendes que hay estudios afirmando dos cosas opuestas… Y que yo no he negado ni afirmado nada.
Ser escéptico no es ser ateo, es ser agnóstico.
Por seguir lo del entendimiento… Por favor, dale un repaso a lo que he escrito en los últimos post. Separa lo que es humor y lo que no. Y luego repiensa lo que tus prejuicios y opinión preconcebida sobre “el enemigo” han escrito sobre la opinión de un forero que, en resumen, piensa que:
Hay que hacer APRs individualizados por barrios en todo el interior de la M-30,
extender los parquímetros a todas las calles del municipio
cobrar una tasa de acceso a los APRs para los vehículos profesionales con emisiones: si quieres repartir, llevar un taxi o un VTC… Que sea eléctrico, una bici, o un patinete. Alabados sean los Riders.
Creo que no has leído a @madrileno2023 Y el hilo completo.
Como te ha dicho no ha negado nada, y como dices tú que hay muchos artículos científicos que defienden una cosa, también hay otros tantos que defienden lo contrario.
Bajo mi punto de vista es obvio que si haces una zona de restricción las emisiones allí bajarán. Sin embargo en el entorno no se puede decir tan a la ligera que puedan también bajar. Habrá muchos vehículos que tendrán que “bordear” la zona restringida y harán más km y por tanto más emisiones. Otros usuarios prescindirán del coche y por tanto bajarán cómputo global de emisiones. Otros cambiarán de coche por este motivo o por pura necesidad, y eso reducirá emisiones (evolución tecnológica)
El sumatorio de estas posibilidades es complejo, ya que la propia economía puede hacer que la gente no pille el coche en el siguiente año (por ejemplo precio de gasolina), y los resultados los achaques a “la medida de restricción”.
A mi me parece complicado valorar. Y es tan complejo, que encuentras estudios que dicen una cosa y todo lo contrario.