La eliminación de emisiones de vehículos de combustión debe ir al mismo ritmo que se habilitan alternativas viables desde un punto de vista económico para la ciudadanía.
Algo que parece que va para largo vistos los precios.
Medidas draconianas del tipo “prohibir hasta que el parque automovilístico sea limpio” suenan muy alejadas de la realidad de la gente, la verdad.
Viví en París y allí la red es mucho más densa. Tienes una parada a 5 min de tu casa vivas donde vivas (al menos del bulevar periférico para adentro). Muy cómodo. No te hace falta tener transporte propio (además aparcar es imposible).
Eso sí, cruzar la ciudad es lentísimo porque hay miles de paradas. ¿Y ascensores para ancianos y discapacitados? Olvídate. Se hacen piernas con tantas escaleras.
Yo cogía todos los días la línea 4 y en algunas estaciones si te asomabas al andén veías las luces y los pasajeros en los andenes de dos y hasta tres estaciones por delante tuya. Están muy muy cerca unas estaciones de otras.
Allí la red de cercanías está (RER) está integrada con el metro, sale hasta en el plano del metro.
El metro de Londres ya está más disperso como en Madrid, pero lo conozco muy poco.
Lo que recuerdo con cariño del metro era la sensación de libertad que te daba el metro, podías llegar literalmente a cualquier lugar. Miles de combinaciones posibles que te dejaban al lado de tu destino fuera el que fuera.
Daba sensación de unidad, de que todo era el centro de París. Nada de caminatas eternas para llegar al metro o de la salida del metro a tu destino.
No había discriminación por la distancia a las paradas de metro, entre los barrios del centro y los barrios exteriores.
Y si venías o ibas lejos, con el cercanías ibas más rápido porque no paraba tanto.
A mi me gusta el modelo parisino.
Yo, por ejemplo. Muy de vez en cuando con buen tiempo da gusto a veces cruzar Madrid con las ventanillas abiertas.
Si oís un loco por la castellana escuchando el “new york new york” de Sinatra con las ventanillas abiertas, c’est moi.
Cita La red de metro es comparable a la de París y Londres…pero con la mitad de usuarios.
Mucha gente coge el coche por placer.
¿En términos absolutos o relativos?
Yo también viví en París y mi impresión es que allí se usaba un poco más el transporte público, pero la comparación no es justa si simplemente se comparan números de usuarios.
Habría de comparar número de usuarios / millón de habitantes o algo similar ¿no?
En cualquier caso, el problema en mi opinión es siempre el mismo: en España simplemente no tenemos dinero para comprarnos un coche “eco”.
Sigue siendo un artículo de gente rica o de rentas muy medio-altas, por lo que estamos yendo cada vez más a una “elitización” del coche.
La noción de que si se prohiben los vehículos emisores se forzaría a que la gente compre vehículos “ecológicos” sería un rotundo fracaso. Ese tipo de técnicas “palo y zanahoria” desde arriba para redireccionar los habitos de compra de los ciudadanos no funcionan con artículos tan caros.
No se, a mí me parece que lo justo sería hacer las comparaciones de uso de transporte público en términos relativos, ya que París o Londres son al fin y al cabo el doble de población.
Es más, precisamente lo que comentas de que la red de Madrid sea comparable con París o Londres (de ser cierto) hablaría bien de la apuesta por el metro en Madrid, si lo miras con otra perspectiva.
Yo la verdad es que no comparto en absoluto la visión negativa respecto a la movilidad en Madrid que se desprende.
Estoy de acuerdo de que en Madrid tenemos asignaturas pendientes, por ejemplo:
renovación + expansión significativa de la red de Cercanías, que nunca llega
los trayectos “transversales” entre corredores, ya que casi toda la oferta de TP se concentra en los canales radiales de entrada y salida a Madrid.
compatibilidad absoluta entre modalidades de billetes de tren, bus y metro.
Bueno, si tienes una red de metro capaz de transportar la misma cantidad de gente que otras y no lo hace…que haya más habitantes en esas otras ciudades significa que el espacio en superfície en Madrid podría estar mucho más liberado de tráfico de lo que está.
Hay que preguntar si ¿Las risas? Son “con el tema” o con los que se han apropiado del discurso ecologista para cobrar subvenciones mientras lanzan soflamas acerca de que el mundo se acaba en 2001 (efecto 2k), 2006 (al gore recauda 50 millones con su película), 2008(la crisis “definitiva” del capitalismo), 2012(mayas + peli de efectos especiales), 2020(pandemia pero a partir del 9 de marzo, que en enero y febrero era "sólo una gripe), 2022(porque tiene muchos doses), 2030(el Mediterráneo llegará a Aranjuez)… O cualquier otro “fin del mundo” cuidadosamente explicado para que la única solución posible sea dar dinero a alguien.
Para mí, la risa es lo último que nos queda a los que tenemos que tirar con un diésel de 2006 hiperecologico (entonces) cancerígeno (ahora) pagando casi 1€ de impuestos por litro de combustible + viñeta de peajes en autovías + 60€ de impuesto de circulación + ITV (Con su IVA) + parquímetros (+60% en días contaminados y +100% en días muy contaminados) + IVA de cualquier cosa que le meta al coche (revisiones, aceite, limpia parabrisas…) + Tasa por reciclaje de neumáticos (abandonarlos en una campa)…
Y todo para que unos se reserven unas plazas de garaje en la asamblea/parlamento de cada comunidad, para que viajen en avión, para que estén calentitos con la calefacción del chalet al que no llega el gas natural y sobretodo… Para que me pongan de poco menos de criminal por hacer lo que me pidieron en 2006: comprarme un coche ecológico.
La risa es de esos, los que prohíben, cobran y “denuncian” sin aportar ninguna solución real y definitiva. Lo que suena a risa en los ciudadanos es en realidad nuestros huesos crujiendo mientras nos aplastan resignados a la espera de convertirnos en los futuros criminales egoístas que usan coches eléctricos con sus ultra contaminantes baterías de litio… Qué será lo que nos digan en 2030 mientras nos cobran un peaje de 100€ para ir a Alicante a disfrutar de la playa, que seguirá allí.
La primera medida que se me ocurre es prohibir los vuelos de corto radio si existe una alternativa viable en tren… A NUESTROS PRESIDENTES. (Y lo mismo para los helicópteros, que Toledo está a media hora de Avant)
O prohibir el uso (y construcción) de plazas de garaje para los diputados autonómicos y los concejales municipales, que vayan en bici.
O aplicar las restricciones que se dan a la ciudadanía en cuanto a aislamientos, calderas… a todos los edificios públicos con dos años de antelación respecto a la que se le impone a los ciudadanos. Por ejemplo, evitar que el Congreso caste casi medio millón de euros en gasóleo para calefacción;
Seduzcamos a nuestros políticos con prohibiciones.
Sobretodo porque precisamente fue ese partido el que fue al pleno inaugural en bici (los coches los dejaron a varias manzanas) para hacerse la foto, y luego solicitaron tener plaza propia en todos los edificios plenarios, para poder ir de normal (cuando no había fotógrafo) en sus propios coches.
Si no conociéramos la calaña de todos nuestros políticos…
El coche no tiene competencia como modo de transporte.
Esencialmente porque su coste de uso se valora menos que el de otros modos de transporte.
Para colmo, la pandemia lo ha hecho más seguro.
La única forma de desincentivar su uso es incrementado sus costes de utilización, bien directos -gasolina, estacionamiento, impuestos- bien indirectos -costes de congestión (tiempo de desplazamiento, tiempo de aparcamiento,…). Y por otra parte, actuando sobre los costes del transporte público, operando a la inversa; reduciendo los costes percibidos mediante la mejora de instalaciones, trasbordos, etc., reduciendo tiempos de viaje, etc.
En Madrid se hizo bastante bien durante 25 años, de 1990 a 2015, más o menos, y según todos los datos disponibles. Pero algo parece estar fallando desde entonces.
Y luego cuando gobiernan no hacen lo que tienen que hacer. O lo hacen mal y acaba siendo anulado por la justicia debido a un defecto de forma o a alguna otra cosa.
De ahí que los ciudadanos acabemos casi que resignados.
Habrá que echarle la culpa a los que decidieron hace 40 años que había que cambiar los coches de gasolina por los de diesel porque decían que “contaminan menos y son más ecológicos”. “Diesel gustazo!!”
La realidad es que el problema que tenemos ahora se lo debemos a los que se empeñaron en que el dióxido de carbono de los gasolinas era malo malísimo para el planeta y que había que cambiarlo por el dióxido de nitrógeno de los diesel como si no hubiera un mañana.
Como siempre, intentan arreglar un problema y provocan 10 peores.
Mi coche gasolina y yo no tenemos la culpa de que hace 40 años unos iluminados metieran la pata hasta el fondo con los diesel, igual que han hecho con las nucleares.