Lo que quería decir con lo de “alquileres a 100 o 200 euros” era una forma de hablar para expresar que la vivienda pública de alquiler de alguna forma es subvencionada y ese es uno de los motivos por los que todas las administraciones públicas de todos los colores políticos no las han hecho o porque no se pueden hacer muchas en poco tiempo.
Lo que sí se podría hacer es mucha VPO: de compra o alquiler o mejor de alquiler con opción a compra después de unos años residiendo.
Sí que es verdad que las Administraciones públicas muchas veces no han sido valientes en materia de vivienda, dando la impresión de tener miedo a alterar el statu quo.
Y ya es paradójico que la política de vivienda franquista haya sido bastante más social que la que ha habido en democracia. Algo se está haciendo mal.
Está claro que la inversión pública cuesta dinero público, pero luego bien que nadie se queja cuando ese dinero público se canaliza hacía todo tipo de agentes privados con contratos de todo tipo, desde basuras hasta análisis de sangre.
Hay dinero, lo que no hay es gana, porque el político patrio es otro especulador más.
No deberíamos desperdiciar esa oportunidad. Aunque la llegada de mucha gente adinerada a la ciudad puede suponer riesgos (especialmente, desplazar población local y dificultar el acceso a la vivienda) es una ocasión de oro.
Si se consigue, pueden dinamizar notablemente la vida comercial, artística y cultural de nuestra ciudad.
Qué sería de París sin la de miles de expatriados (muchos de ellos privilegiados) que la han llamado hogar desde hace más de un siglo (alemanes y españoles adinerados que huían de sus estados según el cambio de régimen, los rusos blancos, los estadounidenses francófilos…), Londres (con los huidos de la Europa revolucionaria o totalitaria) o de Nueva York (a los judíos que huían de Europea se sumaron hispanos y rusos notables, generando un panorama artístico, cultural y económico sin igual).
No se entiende el auge y el papel de esas ciudades sin la capacidad que tuvieron de acoger estas diásporas muchas veces acomodadas y elitistas. Además, el efecto llamada es claro. A más tienes más atraes.
Me parece una oportunidad de oro que, idealmente, debería trabajarse para que no impactara negativamente en la calidad de vida del madrileño (por ejemplo, con impuestos a la vivienda de lujo o un IBI máximo generoso para ayudar a financiar proyectos de vivienda accesible).
El Ayuntamiento debería facilitar las cosas lo que pudiera, ¿no hay viviendas que satisfagan las demandas de estos nuevos madrileños?¿cómo solucionarlo?¿va a terminar estrellándose la trayectoria de Madrid como ciudad del lujo por algo tan banal, cuando estamos empezando a andar?
Suscribo cada palabra y me aterra lo último que dices sobre estrellarnos cuando empezamos a andar
Me recuerda a la muerte de éxito o más bien falta de ejecución y planificación de esas medidas para beneficiar a la población local que ha tenido Portugal.
El caso de PT es similar. Han conseguido una marca muy potente a nivel mundial saliendo cada 2 días en los principales medios de USA con historias tipo “una familia de emprendedores de Seattle se muda a Lisboa para disfrutar de su seguridad, clima y beneficios”.
Esto lo han conseguido tras 12 años de políticas fiscales ventajosas y un rebranding potente.
Pues bien, tras esa increíble inversión de recursos con un retorno transformador para todo el país que solo acababa de empezar, se acaban de cargar los beneficios fiscales por “subir el precio del m2 en ciudades que tienen una crisis de vivienda”.
Cómo para que alguien diga “no podíamos preveer el éxito del programa”.
Ojalá nuestras administraciones madrileñas prevean ese éxito y no tengan que cortar el grifo a todo cómo victimas en unos años porque su falta de medidas para beneficiar a la población local lo haya convertido en un coste político demasiado alto hasta para políticas liberales.
Dicho esto, no me puede ilusionar más este futuro de Madrid si se hace bien esa parte.
Estas “élites” históricamente han dinamizado las ciudades, creado identidades de las actuales metrópolis mundiales al posibilitar un boom cultural identitario que atienda a sus necesidades y escape las ideas limitantes de nuestra actual cultura.
Es como si estuviéramos firmando un contrato de arras para un futuro prometedor para Madrid a escala global. Estamos solo al inicio. No lo matemos, por favor.
Les viene grande. Ya lo estamos viendo en Málaga. Se ha disparado el precio, se construye vivienda insuficiente y las promociones públicas son prácticamente inexistentes.
La cosa es tan gorda que hay empresas que se plantean no abrir sede en la ciudad porque no hay vivienda suficiente para sus empleados.
Madrid al menos tiene mucho más espacio que Málaga, sí construye algo de vivienda pública (aunque no mucha) y tiene barrios en marcha.
800 euros para vivir en una residencia de estudiantes horrible.
Las viviendas flexibles llegan a Pozuelo (Madrid): entre piso y hotel desde 800 euros al mes
El complejo, promovido por Grupo Moraval y EQT Exeter y gestionado por Nodis, abrió en septiembre y cuenta con 417 camas y una multitud de servicios comunes…
Contrasta con la Comunidad de hace unos años que, a través del desaparecido instituto de vivienda (IVIMA) proponía y materializaba edificios más interesantes (concursados, claro…).
Es todavía peor considerando que el parque heredado en 1984 era de 98.000 viviendas, pero nos hemos deshecho de 72.700. Ahora a la Agencia de Vivienda Social le quedan 23.470, aunque tengamos casi 2 millones más de habitantes.