Perdona por la puntualización, pero eso técnicamente no es Chueca, si consideramos Chueca al barrio de Justicia y Malasaña al barrio de Universidad.
El Palacio de Sonora (Ministerio de Justicia) puede pasar por un edificio hecho en los años cuarenta o primeros cincuenta. Tiene el inconfundible sabor de la arquitectura institucional de esa época, el mismo espíritu que el Ministerio del Aire de Gutiérrez Soto y sin embargo es un palacio del XVIII
Hasta la reforma de posguerra no tenía los torreones de esquina coronados por chapiteles de pizarra y la fábrica de su fachada estaba cubierta por revoco. Parecía que si el edificio no recordaba a la imagen que se quería dar de Villanueva y de Herrera no era lo suficientemente madrileño.
Otro palacio que debería recuperar el revoco es el que está justo enfrente, el Bauer.
Algunas veces, pocas veces afortunadamente, el foro se parece al patio de un colegio y otras te eleva a los cielos de revocos y esgrafiados. Gracias redropie! Queremos muchos más post como los anteriores.
He descubierto dos cosas sobre la Casa de la Villa, la primera es que el revoco estuvo hasta hace cuatro días, la primera foto es de 1954:
Y la segunda cosa es que sí es un esgrafiado, se puede distinguir claramente en la torre derecha:
Con lo cual, después de años de dudas, apoyo firmemente su recuperación. Y que cree escuela.
El esgrafiado me lo imagino en color dorado y el fondo granate.
¿De verdad pensáis realmente que esas 15 o 20 plazas de aparcamiento son para l@s funcionarios que trabajen en ese edificio?…
Son para altos cargos políticos que trabajan ahí… para los vehículos oficiales.
En el ministerio de sanidad no hay 20 cargos políticos.
En esta foto de la Cárcel de Corte se aprecia que tiene revoco, ya que no se ven los arquillos escarzanos sobre los vanos que vemos en la actualidad:
Yo le metía un encalado blanco nuclear que dejase a todos con el culo torcido:
A saber si se puede hacer. Casi todos estos edificios están protegidísimos, no sé si se pueden recuperar los revocos y recubrimientos aunque se pruebe que los tenían en el pasado.
Bueno, Patrimonio Nacional lo acaba de hacer con la Casa del Labrador de Aranjuez, sorprendiendo a propios y extraños, ya que llevaba desde el XIX sin revoco.
Ahora ya pueden hacer lo propio en Moncloa.
Al tambor de la cúpula de la Iglesia de las Comendadoras de Santiago y a la fachada del Oratorio de Gracia les aplicaron revoco hace nada.
Otras que tuvieron revoco fueron la Iglesia de San Martín o la Ermita de la Virgen del Puerto.
Buenos días, aunque creo que ya te han contestado, te contesto también
.
Como todo, los revocos evolucionaron, y las soluciones medievales de influencia y origen andalusí fueron perdiéndose. No se perdieron en el sentido de desaparecer sino de evolucionar. Con el renacimiento y el barroco aparecieron otros motivos que con el el esgrafiado segoviano no se podían representar. Ahí gana protagonismo el revoco a la madrileña. Hay que tener en cuenta también la ubicación de la ciudad, donde convergen formas de la submeseta norte con la tradición toledana. Por cierto, si os gusta el tema, Toledo y su Consorcio ha hecho una recuperación de fachadas maravillosa. Un saludo!
En la segunda imagen parece que está cubierto de azulejos de azogue. Me encanta.
Más que feo, afeado. Como tantos de Madrid, incluso humildes, que sin añadidos, mantendrían cierta dignidad. Y en este caso, la dignidad es mucha.
Dudas respecto a la carpintería en Sindicatos. A finales de los años 40 no creo que fuera posible cerrar los huecos con simples cristales, por motivos técnicos, pero también de ventilación.
También estoy seguro de que la carpintería original, a buen seguro metálica, tenía perfiles más finos que la actual. No sé si es posible recuperar perfiles del grosor de los originales. Creo, en todo caso, que la organización de los huecos de las ventanas, con carpinterías finas, no fue un elemento ensencial en la composición del edificio. Ahora, en cambio, es un elemento casi protagonista.
Por ello, quizá en una reforma a fondo, con criterios de sostenibilidad, quepa simplificar la trama de los huecos, manteniendo la posibilidad de apertura, pero a un lateral, dejando el resto de la ventana diáfana. Y, de paso , y ya que hablamos de sostenibilidad, “limpiar” la lonja de coches y abrirla al público como parte del Paseo no fuera mala idea. Que, al igual que Nuevos Ministerios, tiene Metro y Cernanías casi a la puerta.
En cuanto a las fachadas revocadas, lo suyo sería recuperarlas. Imagino que Madrid, no siendo una ciudad especialmente rica, buscó un compromiso para lucir fachadas sin utilizar piedra. Y que el revoco, y los trampantojos que permitían, eran un buen compromiso entre la carísima piedra y el humil ladrillo o el aparejo toledano. No sé cuando se puso de moda descubrir los aparejos, por lo general de bastante calidad. Pero me huelo que, más allá de la desaparición de determinadas profesiones que pudieran cuidar esos revocos, la nobleza de algunas fachadas de ladrillo visto, como la del Prado, y su revalorización primero en el XIX -neomudéjar- y luego en el XX -Zuazo, Soto,…- alimentaron su descubrimiento. A mí no me molesta -bueno, en Conde-Duque me produce espasmos- pero como criterio general de intervención, y cuando estén documentados revocos y colores, estudiaría su reposicón, por más que los azules y los verdes nos parezcan ahora tan poco madrileños.
El otro día estuve en el “Lhardy “, viéndolo claro. Abrió en 1839, vamos que tiene ¡¡¡¡185 añitos!!!, y es un gran trozo de historia de los madriles. Fue fundado por Emile Huguenin por consejo de Prosper Merimeé de abrir un restaurante en Madrid. Se desconoce como se llegó a llamar Emilio Lhardy.
Entre las cosas que se han celebrado está el banquete del bautizo del hijo del Marqués de Salamanca, y donde celebró la inauguración del Barrio de Salamanca; también fueron asiduos Alfonso XII, Mariano Benlliure, Consuelo Bello, Jacinto Benavente, el Jarabo mandó traer una cena mientras estaba en la cárcel, vamos, si sus salones hablarán.
Todo el local es para analizarlo, pero bueno, hasta donde me dejaron.
Dejó fotos para quien las quiera ver.
La tipografía tiene un aire modernista,
Interior,
Foto 1
Foto 2
Foto 3
Foto 4
Escalera
Foto 1
Foto 2
Foto 3
Los salones del restaurante son muy chulos la verdad. Nunca he hecho fotos del interior porque me parece un poco de mal gusto ponerte a sacar fotos mientras la gente está comiendo. Lo que sí te puedo decir, es que los callos están muy ricos y los venden también en la tienda para llevarte a casa.
Si te gustan los callos madrileños, estos te van a gustar mucho!
Gracias por tus aportaciones.
Tenías que haberte metido un cocido entre pecho y espalda, Tonino!
Nunca he pasado de la tienda que tienen abajo.
Es un sitio que, no sé porqué, y pese a toda su historia, me genera rechazo. Tampoco me atrae ahora que lo lleva, creo, Pescaderías. Y para comer cocido, otros los ponen mejores y más baratos (compartir silla con Larra y el Marqués de Salamanca vale lo suyo).
¿De qué época es la decoración? ¿“Cruje” el suelo al pisar los viejos forjados y la escalera de madera?
Hay mucho que contar sobre Lhardy. Hace tiempo publiqué este artículo:
Tremenda pieza. Con la salvedad de la ortografía, el artículo del Heraldo del 6 de mayo de 1847 se podría haber escrito ayer.
Me ocurre exactamente igual. Le tengo respeto al sitio por su historia, pero siempre que me planteo quedar allí a comer termino por buscar otro mejor.





















