Facultad de Medicina,
Miguel de los Santos Nicolás, Eduardo Torroja, (1928),
Reconstruida tras la guerra civil.
De los conjuntos proyectados inicialmente en la Ciudad Universitaria, este era el de mayor tamaño y complejidad, y el más influido por la arquitectura universitaria norteamericana.
Comprende el eje principal y más largo del “Campus de Medicina”, solucionando lo excesivo de la construcción fraccionándola ; ocho volúmenes, (4 fachada a campus y 4 a parte trasera),
Los cuatro volúmenes al campus, la planta primera se dedican a enseñanza, y la segunda a investigación ; los tres centrales a servicios generales, y los cuatro posteriores a paraninfo y biblioteca;
La estructura de hormigón armado fue proyectada por Eduardo Torroja, acompañada de cerramientos de ladrillo visto, con huecos recogidos en bandas verticales, enmarcadas por una línea de piedra blanca, que hacen contraste con la horizontalidad del conjunto.
La entrada principal situada en el eje de este complejo de plantas simétricas, es singularizada con un monumental pórtico clasicista de columnas de doble altura.
Para que veamos la influencia de las redes y movimientos sociales.
No sé si os habréis encontrado en Twitter, Instagram o Twitter con alguna cuenta que se dedica a criticar sin mucho criterio la “arquitectura moderna” (como si solo hubiera una manera de hacer arquitectura moderna) con decenas o cientos de miles de like, normalmente comparándola con fotos muy filtradas de San Pedro de Roma o alguna catedral gótica.
Mira que, sin querer desviar el off-topic, ese partido podría haber tenido una aproximación (espero que no se me cancele por esto) bastante más interesante, tirando a lo conservador-patrimonialista.
Se me ocurre, por ejemplo, añadir clausulas y normativas para la utilización de técnicas, elementos y materiales de construcción de la arquitectura tradicional local, en la arquitectura privada y pública. Encalado en el sur, cubiertas de pizarra en zonas de Galicia, Pirineos o el norte de Madrid, marés y pedra-en-sec en las Baleares…
O una aproximación bastante más dura y contundente hacia la protección de patrimonio y paisaje, por “amor al país”.
Por cierto, algunos edificios premiados por la Nueva Bauhaus son bastante regionalistas, como este bloque en Mallorca:
Que me hace mucha gracia la tirría que se le tiene a la arquitectura de estudios reconocidos, una crítica implacable y sin descanso a los proyectos de Tuñón o Moneo, pero luego calladitos con las decenas de equipamientos que se construyen así:
¿Casa Museo de qué? Porque de Vicente Aleixandre no queda nada, absolutamente nada. Sus herederos se encargaron aparentemente rápido de saquear y vaciar la casa de todo objeto. Y lo único que quieren es pasta, mucha pasta, les trae al pairo la memoria de su antepasado y la declaración BIP les habrá sentado bastante mal porque les rebaja el precio de venta en la subasta.
Y luego están los del chiringuito, que cada cierto tiempo reclaman a las instituciones su inactividad, pero no dicen ni una sola palabra a los verdaderos responsables del abandono, es decir, la familia.
Por cierto, en el artículo se comenta que Carmena quiso seguir con esta casa el ejemplo de Peironcely… Veamos a día de hoy cómo está ese gran ejemplo a seguir:
Paseé esos pasillos, escaleras y vestíbulos todos los días durante dos años de mi vida.
El edificio siempre me pareció que padecía cierto gigantismo. Esos cuerpos en “peine” tampoco ayudan ni a la claridad de las circulaciones ni, en el exterior, a crear espacios agradables. Tampoco los terraplenados y explanaciones ayudan. La decoración siempre me pareció amarillenta y oscura.
No sé. Juraría que, por lo general, los campus estadounidenses no construyen edificios de ese calibre. Y además los integran mejor en el paisaje, con mayor densidad. Juraría que en la CU abundan los espacios vacíos.
En el caso del MIT , por ejemplo, hay un edificio muy parecido al de Medicina, con una pasillo que llaman “corredor infinito”. Pues bien, siendo grande, creo que ni padece el gigantismo de Medicina y que está mejor integrado en los jardines que lo rodean. Los nuevos edificios, además, han añadido compacidad e hitos al campus.