Mi duda es que no estoy seguro de que la reforma solucione ninguno de esos problemas, mientras desvirtúa lo que de interesante o valioso pueda tener el edificio. En ese sentido, como han mencionado, la reforma del Madrid Edition en Celenque es ejemplar. Claro que, con el edificio del ECI delante y el horror de la Plaza de las Descalzas detrás, el entorno es mucho menos sensible.
Hablando de ECI, conservación y demás, me ha venido un flash a la mente imaginando a activistas encadenados frente a alguno de sus centros en Callao o Sol protestando ante una hipotética futura demolición alegando su “valor histórico” y representativo como muestra de la arquitectura comercial y apertura económica en la segunda mitad siglo XX.
Yo lo que veo de la reforma es que la ligereza original de la fachada, les va a venir muy bien para la nueva fachada; la idea “movimiento moderno” primigenia no era tan mala.
¿Qué es la fealdad? la fealdad no es inmanente, depende de muchos factores subjetivos. Lo que a ti te parece feo a otra persona le puede parece bello. Lo que en un momento es ejemplo de mal gusto (modernismo, o para que todos lo entiendan, art nouveau), años después está considerado el culmen del refinamiento y la originalidad.
Creo que cualquiera de las acepciones de la palabra “pastiche” no cuadra con este edificio.
Hay muchos hoteles por todo el mundo con esta estética que funcionan bien. Sin ir muy lejos, en la calle Princesa de Madrid hay algún ejemplo.
El edificio es horrendo, sea referente de lo que sea referente. Que hagan como cuando se encuentran restos arqueológicos en una obra: que lo entierran para que no se dañen. No se destruyen pero tampoco se ven.
En este caso concreto como lo van a “tunear” si los urbaniteros del futuro despiertan algún tipo de querencia por eso (hay gustos para todo), que pidan su vuelta al estado original como hacemos hoy con los Almacenes Rodríguez en Gran Vía, 19.
Lo vi el otro día en el hilo de París y aunque me gusta el diseño en cuanto a volumetría, distribución de huecos y paños, y limpieza de líneas, tendría que ver de cerca el material utilizado en los cerramientos de fachada porque en esa foto parece una plancha plástica corrugada de aspecto barato de casi tan mala factura como el Mercado de Barceló de Nieto y Sobejano.
Creo que lo que ha levantado las cejas de varios foreros con sensibilidad arquitectónica no ha sido la previsible modificación de fachadas, sino que el proyecto tiene menos sangre que un plato de duralex.
Creo que eso es tan difícil como que alguien defendiese ahora el “scalextric” de Atocha. Y además, como soy optimista, pienso que antes de treinta o cuarenta años desaparecerá sin que nadie se lamente.
Creo que no existe algún plan u ordenanza que impida que todos los edificios sean hoteles, uno detrás de otro, lo cual nos puede llevar a una situación indeseable en mi opinión, con un centro urbano monotemático y abarrotado de turistas, cada vez más.
Los propietarios se preguntarán que para que tener a 30 oficinistas en su edificio pudiendo tener a 100 turistas dejándose dinero todos los días. Envías a teletrabajar o a un campus a las afueras tus trabajadores y dedicas tu edificio tan bien ubicado a rentabilizarlo con alguna cadena hotelera, total, nada lo impide.
Al final en esa zona solo quedarán funcionarios y trabajadores del sector público cuya administración no quiera o pueda irse a otro lado, y turistas. Si el Ministerio de Igualdad, el Banco de España o el Instituto Cervantes siguen ahí y no terminan convertidos en hoteles supongo que será porque no es tan fácil su movimiento.