Los aztecas capturaban a entre 50.000 y 70.000 tlaxcaltecas y totonacas al año, los enjaulaban durante meses, los cebaban y se los comían.
Sacrificaban a hombres, mujeres, niños y animales a sus dioses abriéndoles el pecho con una piedra afilada y comiendo su corazón.
A los jovenes los utilizaban de esclavos.
A las mujeres jóvenes las utilizaban de exclavas sexuales.
La misma Malinche fue esclava sexual y sus hermanos sacrificados a los dioses, así cuando llegó Hernán Cortés le dijo que los totonacas y los tlaxcaltecas odiaban a los aztecas por lo que les hacían.
Cortés vió la oportunidad de luchar contra los aztecas con el apoyo de totonacas y tlaxcaltecas.
Con solo 600 españoles, o si quieres catellanos más algún negro libre, y 135.000 totonacas y tlaxcaltecas se dirigió hacia la lucha. El odio, miedo y ganas de ser liberados de los aztecas pusieron a las demás tribus a luchar al lado de los castellanos.
Muchos otros pueblos precolombinos eran también caníbales y se comían a otras tribus.
Ya, ¿y qué? El canibalismo ritual no es algo único de los aztecas, muchísimas sociedades humanas de todo el globo han realizado esas prácticas y algunas lo han abandonado por el cambio de costumbres y otras por su propia desaparición como el caso azteca.
No sé qué tiene que ver todo esto con el hecho de que no se tenga que utilizar la historia como un arma política, que es básicamente lo que se está haciendo.
Que los aztecas, los caribes, los mayas y muchos otros pueblos precolombinos utiliaban a otras tribus como alimento está muy documentado.
Que hacían esclavos a los miembros de otras tibus también.
El historiador aleman que hablaba de ello decía que el caniblismo era una “industria” para los aztecas y que eran tan crueles con otras tribus que él los llamaba “los nazis” de América.
Las pruebas que confirman el Holocausto azteca sobre los pueblos de México que Cortés frenó
Las cifras del genocidio azteca son impactantes. En 1524, el primer obispo de México, Juan de Zumárraga, cifró en más de 20,000 personas las víctimas sacrificadas en Tonochiclán y más de 72,000 en todo el Imperio Azteca cada año. Sorprendentemente, entre estas víctimas se encontraban 20,000 niños, considerados como “corderitos” por los aztecas debido a su ternura, y que también eran sacrificados y consumidos.
El historiador mexicano Mario Cuevas incluso sugiere que estas cifras podrían quedarse cortas, y estima que se podrían haber realizado hasta 100,000 sacrificios anuales en todo el Imperio Azteca. No se puede ignorar el hecho de que estas cifras representan una gran proporción de la población de la época. Según el estudio demográfico del historiador venezolano Ángel Rosenberg, en el momento de la llegada de Hernán Cortés, México contaba con aproximadamente 4.5 millones de habitantes
El historiador estadounidense William Prescott también hace referencia a las dimensiones de las masacres aztecas. Aunque defensor de la civilización azteca, Prescott señala que el número de víctimas sacrificadas por año era inmenso, estimado en al menos 20,000 por año y posiblemente hasta 150,000. Esto significa que ciudades enteras, con una población de aproximadamente 10,000 personas, eran aniquiladas.
Por lo tanto, el genocidio azteca, en comparación con el Holocausto perpetrado por los nazis, resulta atroz. La llegada de los españoles representó una liberación para los pueblos indígenas, quienes estaban cansados de ser víctimas del canibalismo de los aztecas.
Las excavaciones arqueológicas revelan la magnitud de los genocidios perpetrados por los aztecas y confirman que fue Hernán Cortés quien frenó estas atrocidades.
Escuchen a Juan Manuel Zunzunegui. Lo sigo y se aprende muchísimo con él. Es un historiador que huye tanto de la leyenda negra como de la leyenda rosa. Objetivo y solvente en sus argumentos.
La historia que conocemos se sabe que es falsa. ¿la de la leyenda negra" ¡Toda la historia que conocemos es falsa! Eso ya lo dicen los historiadores, pero hay que reescribirla con calma e investigaciones.
La historia que conocemos es la que contaron los que tenían el poder para contarla en el siglo XIX: Inglaterra y Francia.
Y mintieron en casi todo. Ellos eran maravillosos y los demás horribles.
A eso hay que sumar que los protestantes se pasaron siglos inventando mentiras contra el catolicismo y que España era el país católico más poderoso, en realidad el más poderoso del mundo. El país contra el que más mentiras se inventaron necesariamente tenía que ser el más poderoso. Así que machacaron a España.
Sobre Bizancio, sobre los vikingos, sobre la Iglesia, sobre la edad media, sobre Roma, sobre Italia, sobre España… casi todo lo que se conoce es falso e inventado por ellos.
Un ejemplo: la enciclopedia francesa decía que España es un país que nunca ha aportado nada a la historia del arte. ¿Y Velázquez, Murillo, El Greco, Ribera, Goya, Calderón, Lope de Vega, Cervantes, las grandes catedrales…? En realidad es el país que más ha aportado al arte detrás de Italia y muy por delante de Francia. Y sobre las pretendidas virtudes de Francia, Inglaterra, Holanda, los protestantes… también es casi todo un invento. A los ingleses a marketing no hay quién les gane y los franceses presumiendo son bastante buenos.
Un ejemplo de como los ingleses se inventaban mentiras de otros para desacreditarlos.
Los vikingos jamás llevaron cuernos, lo que los convertía a los ojos de la época en seres diabólicos, jamás hicieron sacrificios con vírgenes en el abside las iglesias en honor al diablo, los propios ingleses eran más crueles que ellos y los vikingos no eran un pueblo atrasado sino más civilizado que la propia Inglaterra.
Todo eso lo inventaron los ingleses para hacernos creer que eran seres diabólicos.
Hasta en las películas salen con cuernos pero nunca los utilizaron.
Que le llamen historiador cuatro periodistas sin ningún título en historia pues ok. Si mañana me dicen que Rafa Nadal es tenista y astronauta, y le presentan como tal, supongo que será cierto.
Él es licenciado en Humanidades y comunicación, doctor en materialismo histórico no en historia, que no es lo mismo. Si quieres aprender historia puedes buscar artículos académicos en Google académico o dialnet, tiene mucho material gratuito.
Del mismo modo que los castellanos demonizaron a los mexicas con el canibalismo ritual y los sacrificios humanos exagerando el tema hasta el punto que en el XIX con el auge del nacionalismo se convierte en una “verdad” histórica que convenía tanto a nacionalistas mexicanos como españoles. No obstante son teorías totalmente superadas por la comunidad científica.
Zunzunegui encaja perfectamente dentro del concepto que define lo que es un “Historiador”, que como ya se ha visto es un término aplicable aunque no se tenga un título formal relacionado con la Historia como materia.
No hace falta estudiar la carrera de Historia para ser historiador.
Ese tipo de premisas solo se pueden dar en profesiones reguladas. Y hay historiadores solventes, que escriben obras históricas solventes, que tienen otra formación universitaria.