En España hay pocas obras de arte prehispánico. Basta mirar las colecciones estadounidenses o las del British Museum, el Quai Branly o el Etnológico de Berlín para darse cuenta que las colecciones españolas son modestas.
En el Alcázar, los Habsburgo fueron reuniendo una serie de objetos que se les enviaban desde las Indias. En su conjunto formaban las llamadas “Colecciones Americanas”, que se perdieron con el incendio del Alcázar. No he llegado a leer exactamente qué obras componían dichas colecciones ni sé si hubo un inventario, pero imagino que sería una colección variada con obras anteriores a la conquista y otras posteriores tanto de arte propiamente indígena como virreinal. Por ejemplo, Carlos V le regaló a su hermano el “Penacho de Moctezuma” que hasta el día de hoy se expone en Viena.
Hablando de los Borbones, en su época fue cuando la arqueología empezó a desarrollarse tras el descubrimiento y el estudio de Pompeya y Herculano, con excavaciones apoyadas por Carlos III. En su reinado, en México, se hizo la expedición a las ruinas de Palenque, se hicieron bastantes excavaciones allí y una rigurosa documentación mediante dibujos y planos, en 1787 por Antonio del Río. De esa expedición se trajo a España la “Estela de Madrid”, que hoy sigue en el museo de América.
Con Carlos IV, en 1790, se excavó la plaza principal de Ciudad de México y se encontraron la famosa “Piedra del Sol (también conocida como el Calendario Azteca)” y la diosa “Coatlicue”. Ambas permanecieron en México, el Calendario estuvo mucho tiempo en un muro de la Catedral y la Diosa en la Academia de Bellas Artes. Ambas hoy son piezas esenciales del Museo de Antropología de CDMX.
La mayor parte de las obras que hay hoy en España llegaron después de la independencia de los territorios iberoamericanos. Algunas compradas y bastantes como regalos. Por ejemplo, el Tesoro Quimbaya, que quizá sea el conjunto más destacado del museo de América, fue regalado a María Cristina por un presidente colombiano.
Hoy Colombia reclama la devolución del Tesoro porque según la Corte Constitucional el Tesoro salió del país sin autorización del Congreso y el presidente no estaba autorizado para regalarlo (igual es sólo 1/5 del tesoro original porque el resto se lo fundieron los campesinos para hacer lingotes).
En general, la política por ejemplo de México fue hasta hace poco sólo reclamar los objetos que salieron después de su independencia y primera constitución, no los que salieron antes. En los últimos años eso ha cambiado.