Me encantan estos artículos novelados, con los testimonios (reales o imaginarios, tampoco importa) de las víctimas del gran caos ferroviario que ha afectado a un total de 7 trenes y que nos transmiten, casualidades de la vida, la linea editorial del medio en cuestión.
Llevamos al menos desde enero (no sé si antes incluso) sin indicadores luminosos sobre los trenes en los andenes de las vías 1-5. Me parece de verdad tercermundista cuando son vías que se usan continuamente