Hoy en día sería impensable que un alcalde, por muy bueno que fuera, recibiera un entierro al estilo de Tierno, y aún menos con la polarización política que hay. Esas manifestaciones de dolor o de júbilo eran propias del folclore de la época. ¿Recordamos el millón de personas que aclamaban a Francisco Franco en la plaza de Oriente sólo unos años antes? O su mismo entierro.
Que Madrid era una ciudad gris…puede ser, pero es que España era gris también. Durante el franquismo se hicieron barbaridades urbanísticas sí, se priorizó el coche frente a todo, sí, pero, como en cualquier régimen, sea dictatorial o democrático, también se hicieron cosas buenas.
En mi opinión, que la ciudad empezara a renovarse no sólo fue mérito de Tierno sino de la propia coyuntura de la época, de cambio social y de mentalidad. Insisto en que, salvo la buena voluntad, trato afable y dialogante y dosis importantes de populismo, Tierno Galván no me parece que fuera el alcalde que la ciudad necesitaba para dar el gran impulso que dio por fin años después.
Recordamos efectivamente a Tierno por su fastuoso entierro, los patos del Manzanares, las llamadas a “colocarse” y aquella memez de “Madrid ha dejado de ser la capital de España” desde Barcelona o su marxismo recalcitrante.
¿Qué censura hay hoy día? ![]()
La dictadura de los Wokerati, los que te van a obligar a comer más tofu y menos carne o algo así. Y a no hacer bromas ofensivas que deberían haberse superado hace mucho tiempo. Eso dicen.
Claro, que no ha habido capillas ardientes que han saturado la zona donde las ubicaron en los últimos 5, 10, 15 años.
Para esto no tengo palabras.
Te acaban de decir que bastante hizo con lo poco que tenía, con lo mal que estaba la ciudad, y que lo que hizo sentó las bases para las cosas positivas que vinieron después. Y que el hombre destilaba amor por la ciudad. Cosa que no se puede decir de todos los que han venido detrás.
Este es un hilo sobre el deterioro de las perspectivas monumentales en Madrid, no para debatir sobre si Tierno Galván fue buen o mal alcalde. Yo he dado mi opinión, punto. Si a ti te parece que fue maravilloso pues mira qué bien. Yo voy a los hechos, no a la poesía de la destilación de amor sobre Madrid. Amor por esta ciudad dicen tenerlo todos los alcaldes.
Y por cierto, eso de “con lo poco que tenía” me parece una estupidez. Tenía muchos más recursos que las demás ciudades de España en esa época y no tenía el peso de la millonaria deuda que tenemos ahora.
Lo que tengo claro es que el alcalde que no nos merecíamos fue Álvarez del Manzano. Solo hay que ver lo que pasaba en los noventa en Valencia, Bilbao, Barcelona, Málaga, Sevilla… de no haber sido por los proyectos de la Comunidad y del Gobierno central Madrid hubiese involucionado. Menos mal que al menos siguió en algunos puntos el trabajo empezado por Tierno y que luego llegó Gallardón.
En cualquier caso, esto ya se habló en el hilo “El mejor alcalde de Madrid”, que es donde corresponde.
Yo pregunté por si se sabía de qué época/quién era el responsable, por curiosidad. Fuiste tú el que empezó a contar sus opiniones y a no dejar el tema. Si moderación lo borra (o lo lleva al hilo de los alcaldes) no voy a llevarme un disgusto.
Censura en los medios de comunicación, en el leguaje (muchas veces autocensura por el miedo a la crítica), etc.
La operación de construcción masiva de viviendas, más de 50.000, la inició el gobierno de UCD, Unión de Centro Democrático de Suarez, y en concreto el ministro Garrigues Walker,
Aún recuerdo cuando cortábamos el tráfico de Ríos Rosas gritando “Garrigues cabr-- trabaja de peón” y nos quedamos a dormir en el ministerio. Pero al final nos recibió y construyó miles de viviendas.
En aquellos años la Comunidad de Madrid aún no existía.
Y la operación la continuó el tan despreciado y expulsado del PSOE Joaquín Leguina. Hizo un gran trabajo.
Tierno no la hizo, pues las competencias las tenía primero el gobierno de la nación y después la Comunidad de Madrid, el IVIMA.
Me pregunto por qué el Gobierno actual no construye viviendas de manera masiva como se hacía en aquellos años o en tiempos de Franco.
Un ejemplo:
Construcciones anecdóticas. También ahora Almeida construye viviendas, pero Tierno apenas lo hizo.
Fueron Garrigues Walker y Leguina quienes lo hicieron.
Y la gran trasformación de Barcelona y Sevilla, Olimpiadas y Expo 92, la pagó Felipe Gonzalez.
Madrid quedó al margen de los grandes eventos del 92, pero de eso el ayuntamiento no fue responsable, sino el gobierno central.
En cualquier caso el alcalde Barranco, del PSOE, estuvo en la alcaldía a hasta junio de 1989. Justo los años dorados de Barcelona.
Álvarez del Manzano no fue alcalde hasta junio de 1991.
El gran avance de la Barcelona del 92 se lo debe a Felipe González y sus inversiones millonarias allí y en Sevilla.
No, precisamente, la gran Barcelona, su etapa dorada, llegó después de las olimpiadas. El período 95-2005 fue el despunte nacional e internacional. Tras es buen trabajo de las olimpiadas.
Que tuvo una gran inversión, eso, por supuesto; pero con Aznar siguió, sino más, en la misma senda.
Mientras, Madrid vivió uno de sus peores años recientes, por desgracia. Caímos en picado.
El éxito de Barcelona se lo debió a los Juegos Olímpicos.
Y fueron inversiones estatales.
Por partes
Madrid no se quedó al margen, fue Capital Cultural de Europa. Un caramelito, es cierto, pero al final se llevó el premio gordo del 92: el Museo Thyssen. Y sí, se lo debemos a la impecable gestión de los ministros de cultura de González. La colección está en España por Tita Cervera, sin duda, pero a ella no le hubiese importado nada que se hubiese ido a su ciudad natal, Barcelona.
Barcelona en los años ochenta fue la ciudad desaparecida. Después de los sesenta y setenta donde todo lo interesante ocurría allí, perdió su brillo en los primeros ochenta. Y luego fue una ciudad en obras. Su esplendor llega a partir del 92, justo cuando en Madrid pierde empuje ¿qué locales eran punteros en los noventa en Madrid?, ¿restaurantes?, ¿sitios de moda? para el tamaño de la ciudad, desconcertaba venir de ciudades como Praga o Milán y ver el contraste.
Menos mal que además del Thyssen los gobiernos de González, entre otras cosas, decidieron ampliar el Museo del Prado o Atocha. Lo que pasaba en Madrid era gracias al Gobierno central o a Gallardón en la Comunidad. El Ayuntamiento era un páramo.
El barón Thyssen ni de broma habría aceptado ver su colección en Barcelona, como dijo la baronesa: el mayor atractivo para dejar la colección en España era el lugar donde se encontraba, frente al Prado y, en un edificio magnífico.
Siempre los gobiernos de izquierda han maltratado sistemáticamente a Madrid, y si por ejemplo se amplía Atocha es para evitar su colapso, el Prado por condiciones casi similares guardando las distancias, etc., etc.
¿Y quién ofreció ese edificio magnífico?
Pertenecía al Museo del Prado y el Gobierno puso toda la carne en el asador frente a las generosas opciones del Getty Museum, el Gobierno británico, alguna ciudad alemana… hay que recordar que aquí algunos no se quedaron nada contentos con que el Museo del Prado perdiese una de sus sedes. Y luego, cuando se compró la colección por un precio de saldo, la oposición se quejó. Sí, alucinante.
Y que en Barcelona, ya que no se quedaba el museo, al menos se quedaron algunas piezas ¿a petición de quién?
Por puntualizar, maltratado por parte de la izquierda madrileña, la más a la izquierda… empezando por esos viejos ideólogos más cercanos al PCE como el ínclito Mangada. En cambio Madrid recibió muchas inversiones estatales con el Plan Felipe, en especial en cuanto a Cercanías, metro y grandes obras como la Avenida de la Ilustración. Un curioso contraste, la construcción de una enorme avenida más amplia que la Castellana con el Mangancio por allí pululando.
Cuando se acabaron las mayorías absolutas y los separatismos periféricos entraron en escena (desde 1993 hasta 2000) buena parte de la inversión se reorientó hacia esas zonas.
Y te olvidas que, tras el Madrid de moda de los 80, llegó un personaje que quiso acabar con todo lo que fuese movida y vida alegre, para convertir Madrid en una ciudad de Semana Santa y procesiones.
Los grandes conciertos, los festivales, las fiestas de los barrios, fueron desapareciendo.
Tras la muerte de Tierno, llegó el cutrón de Barranco (artífice de la jibarización de las dos torres de Plaza de Castilla pero que con su inutilidad propició la creación de las torres KIO de Johnson), el pobre Sahagún (no le dio tiempo a mucho con su prematura muerte) y sí, el cutrísimo y garbancero Manzano. Con un odio patológico a todo lo que tuviese más de tres plantas de altura y un gusto extraño por la tunelación. Su primera legislatura alumbró personajes torrentianos como Matanzo y demostró que Madrid le venía grande.
El problema es que la era Manzano se ve de otra forma tras catar a Botella y al urbanista Calvo. Menos mal que entre medias estuvp Gallardón.
Lo que sí le reconozco a Manzano fue la idea o proyecto de autopistas subterráneas, que supongo fue el germen del sistema de túneles de Madrid-río y los baipás… Bueno, y revertir los daños de Mangada creando los nuevos PAU. El problema es cómo lo hizo.