A mí me parece muy incomprendida, por muchos parecidos que le saquemos sigue formando una estampa única.
Yo le tengo mucha fe a Campo Baeza, no tiene edificio malo.
Los actuales edificios más altos de Madrid por separado no tienen nada de singular, está torre sí habría puesto a Madrid en el mapa de los rascacielos.
Desde luego que icónica sería, de eso no tengo dudas. También habría que haberla juzgado con los ojos del momento en el que se propuso. En la actualidad pues no tiene pase, pero hace 24 años pues hubiera sido del todo rompedora. Aunque he de decir que la ubicación no era la ideal, ese torreón en Chamartín hubiera sido espectacular por muy fea que me parezca a día de hoy.
Me ha hecho gracia la comparación. Hace justo 24 años estaba en clase de Campo Baeza y en el ejercicio que se planteó tomé como referencia el edificio de los cubos. Un joven profesor ayudante, hoy transmutado y paciendo como Secretario, subministro o loquesea de Arquitectura y Vivienda del Gobierno de su amigo del cole, me echó una bronca de cuidado por fijarme “en uno de los peores edificios de Madrid”.
A mí me recuerda mucho a la Commerzbank de Foster, construida unos años antes:
Aquí hay detalles sobre el proyecto de Gran Vía Norte-Sur. Se proyectaba un viaducto sobre la calle Arenal: “La vaguada que forma la calle del Arenal se aprovecha para tender sobre ella un viaducto. Con esta solución se consigue favorecer la rasante de la nueva vía, que será horizontal desde las Descalzas a la nueva plaza a poniente de la Plaza Mayor”.
He tenido que buscar en Internet quién fue Roque Sáenz Peña: un presidente argentino. Esto nos muestra que hay que esperar un tiempo para los homenajes; al menos 50 años antes de decidir si todavía merece un monumento o una calle.