Comunidad de Madrid: Medio Ambiente

Mientes. Las cotorras no tienen nada que ver con lo que se está hablando en el artículo, de hecho ni se las cita. Las has traído aquí para DESINFORMAR de forma INTENCIONADA.

En SCIENCE se ha publicado una carta de DENUNCIA, no un estudio por parte del ingeniero en telecomunicaciones.

Tienes evidentes problemas de comprensión lectora o pretendes intoxicar, así que vamos a volver a citar el artículo.

Una veintena de investigadores han publicado una carta en la revista Science de esta semana en la que denuncian los controvertidos estudios para reactivar la captura de aves cantoras apoyados por los gobiernos de Isabel Díaz Ayuso en Madrid y Juanma Moreno en Andalucía. Esos trabajos avalados por la Universidad de Alcalá (Madrid), buscan, supuestamente, analizar de forma científica la viabilidad de estas capturas, como quieren los aficionados al silvestrismo, práctica consistente en moldear el canto de especies como jilgueros, pardillos o verderones —de la familia de los fringílidos— para competir en concursos. Sin embargo, como publicó en noviembre EL PAÍS, el responsable de estas investigaciones es Pablo Luis López, un ingeniero de Telecomunicaciones del centro alcalaíno, con una larga tradición familiar de silvestristas (antes que él también lo fueron su padre, su abuelo y su bisabuelo), que ha sido delegado de la Federación Madrileña de Caza y que fue premiado en 2023 por los cazadores por su labor en el área del silvestrismo.

En la carta publicada en Science, científicos y ornitólogos dedicados al estudio de las aves se quejan del mal uso de la ciencia para tratar de justificar estas capturas. Y denuncian que estas investigaciones apoyadas por los gobiernos de Madrid y Andalucía “carecen de transparencia metodológica, supervisión independiente y publicación abierta de datos, todos ellos requisitos fundamentales para una ciencia reproducible y fiable”.

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Flavius, "

Tierres razon, se refiera a las aves cantoras por motivos cientificos

“los investigadores denuncian que desde entonces, tanto en Madrid, desde 2018, como en Andalucía, desde 2024, se han concedido permisos de “anillamiento científico” a tramperos de aves. Personas que no necesariamente están formadas en investigación ni bajo supervisión ética profesional que operan incluso en espacios protegidos, utilizando trampas de red y reclamos vivos, prácticas que están prohibidas por la normativa de la CE.”

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Me ha sorprendido la buena información que tiene la Comunidad en su web sobre esto:

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Dicen que indican buena calidad del agua, si no estoy errado… buena noticia.

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Quien compró Valcotos para restaurar el espacio natural fue la Comunidad de Madrid por decisión de Alberto Ruiz-Gallardón. “Fue la valentía política de la derecha en Madrid de ese momento. El PP de entonces atendía estas cosas, escuchaba, eran otros tiempos”, recuerda con pesimismo Vielva.

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El gato montés es uno de los carnívoros más representativos de la fauna ibérica cuyas poblaciones están atravesando por un momento delicado. Los sondeos realizados hasta el momento a nivel nacional indican que la especie es cada vez más rara en muchas regiones, sin que se sepa a ciencia cierta qué factores hay detrás de este descenso poblacional. La importancia de la sierra de Guadarrama como nexo biogeográfico entre los ambientes mediterráneos y norteños podría ser crucial en la recuperación de las poblaciones de gato montés del centro peninsular, dado que gran parte de ellas se encuentran en el territorio protegido del parque nacional.

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Por desgracia esto se perderá cuando se complete la OP Campamento.

¿Queda dentro de la ampliación el chalecito que compró la CAM? 1.601 ha es muy poca cosa…

Entre las medidas contempladas en este marco se encuentra un viejo anhelo del Ejecutivo autonómico: la ampliación del Parque Nacional de la Sierra del Guadarrama. Ya esbozada años atrás, la solicitud aspira a sumar 1.601 hectáreas a este entorno natural para “introducir nuevos ecosistemas más allá de la alta montaña”.

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La revista Ecological Indicators ha publicado la réplica, una demoledora crítica, de una treintena de científicos contra un estudio de esta misma publicación del año pasado con la metodología de conteo de aves utilizada en investigaciones que se están realizando en Madrid y Andalucía para intentar recuperar la captura de especies cantoras. El trabajo, que es cuestionado por “graves deficiencias” y “conflicto de intereses”, lleva por título Attraction points: A new sampling design method to quantify common finches’ population (Puntos de atracción: Un nuevo método de diseño de muestreo para cuantificar la población de fringílidos) y fue realizado por Lorenzo Marazuela Pinela y Ángel Julían Martín Fernández, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Montes de la Universidad Politécnica de Madrid, junto a Pablo Luis López Espí, ingeniero de Telecomunicaciones de la Universidad de Alcalá.

Esta nueva denuncia ocurre a poco más de un mes de que la revista Science publicara otra carta de científicos contra los estudios apoyados por la Junta de Andalucía y la Comunidad de Madrid para intentar validar científicamente, de forma excepcional, las capturas del silvestrismo, afición dedicada a adiestrar el canto de jilgueros, pardillos o verderones —de la familia de los fringílidos— en jaulas para competir en concursos.

La crítica es ahora todavía más demoledora porque se centra en el estudio que expone la metodología que utilizan estas investigaciones y porque aparece en la misma revista (de pago) que aceptó publicarlo hace unos meses. Según la réplica publicada en Ecological Indicators, “más allá de sus implicaciones políticas, la metodología propuesta por Marazuela Pinela et al. (2025) carece de una base científica sólida para estimar el tamaño absoluto de las poblaciones de fringílidos. Deficiencias metodológicas, estadísticas, éticas y legales fundamentales comprometen gravemente su validez científica, fiabilidad y aplicabilidad”. Además, los científicos críticos denuncian que “los tres autores del artículo no declararon un conflicto de intereses claro y directo: todos ellos son (o eran) cazadores afiliados a la Federación Madrileña de Caza. Al menos dos de ellos (Marazuela Pinela y López Espí) se autoproclaman silvestristas”. De hecho, como adelantó EL PAÍS, en el caso de López Espí, además de pertenecer a una familia con larga tradición de silvestristas (antes que él también lo fueron su padre, su abuelo y su bisabuelo), este ha sido delegado de la Federación Madrileña de Caza y fue premiado en 2023 por los cazadores por su labor en el área del silvestrismo.

No tiene nombre, pero sí deja huellas. Excrementos, para ser más concretos. Ocurre en los aledaños del arroyo Valchico. Por ahí, creen los técnicos de la Comunidad de Madrid, puede estar campando el lince ibérico. Y no es una cosa cualquiera, porque justo en ese entorno, por fin, tras décadas de bloqueo, el Gobierno de España ha logrado impulsar la Operación Campamento, que supondrá construir 10.700 viviendas públicas asequibles que ocuparán 211 hectáreas de instalaciones militares en desuso tras una inversión de unos 1.000 millones de euros. Una gran apuesta estatal por atacar la crisis habitacional de la capital, con los precios del alquiler y la compra disparados, que afectará a la fauna y la flora que han campado a sus anchas por estos terrenos abandonados. Porque no solo impactará en la posible presencia del lince. También lo hará, por ejemplo, en los árboles: habrá que talar 7.325, según documentación consultada por EL PAÍS.

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