Los frutos de el Gingko son muy desagradables en su olor por varios motivos.
Si analizamos el perfil químico de un fruto de Ginkgo cuando caen al suelo y empieza la descomposicion del sarcotesta., encontramos un cóctel de ácidos carboxílicos. Estos son viejos conocidos en la bodega y en la cocina:
-Ácido butírico: Es el responsable del olor a vómito o a mantequilla rancia.
-Ácido caproico: Aporta esa nota a cabra, establo o sudor fuerte en algunas personas que todos hemos vivido en algún momento en el metro. Ese sudor rancio.
-Ácido valérico: Con ese olor a pies sucio y muy apestoso y que suele compartir semejanza con el queso muy pasado.
Mezcla todo eso con el ácido butírico y tienes una mezcla verdaderamente repugnante.
Al final todo esto se trata de perfiles químicos que actúan en el cerebro. Algunas personas tienen mayor capacidad de analizarlos o distinguirlos que otras. Digamos que tienen distinta sensibilidad hacia esto. Ocurre también con los sonidos, los colores, etc. Y es que no todos tenemos las mismas capacidades.
Espero no haber aburrido a nadie.



