Bulevar Cibeles - Puerta de Alcalá | Madrid

Ok, capitán literal.

Justo hoy he visto en Twitter como la gente se quejaba de que huelen a semen :rofl:

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En mi casa “disfruto” del aroma de uno de estos en un jardincillo y se llena la casa de aroma a pis de gato. No podemos casi abrir las ventanas durante meses.

Ojalá me oliera a semen, :woman_dancing:, pero no, me huele a pis de gato

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Olor a lefazo y la cagada de paloma cayendo a Almeida por la cara…

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Primera noticia de que el peral de flor tiene mal olor.

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Hay que cambiarse de calzoncillos de vez en cuando

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Es que te tienes que reir

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Yo tengo una preocupación con relación a la Puerta de Alcalá, ya que con tanto mermado temo que pueda ser rallada o grafiteada por las hordas que la visitarán y pasarán bajo sus arcos.

Espero que la vigilancia y seguridad sea efectiva.

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Segunda noticia. De un medio amarillista de escasa fiabilidad, pero bueno.

Yo es que no tengo muy claro cuál es el olor del semen, nunca he tenido la inclinación de salir de dudas.

Lo de titular como invasor a un árbol plantado por el propio ayuntamiento deja muy claro cuál es su ética periodística.

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Pues son varios árboles diferentes y no a todo el mundo le huelen. A mi me huele a pis de gato pero no a semen.
Ademas, de todos los arboles que te pueden oler a unas de esas dos cosas,no me huelen todos.
Estos dias he descubierto que el aroma de algunas coníferas y juniperos tambien puede resultar miy desagradable (fundamentalmente pis de gato) para mucha gente. O que algunos castaños tambien parecen ser percibidos como dando aroma a semen.

Por cierto, no lo encuentro pero el año pasado o el anterior salió en El País.

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Lo cierto es que en los últimos años esta especie “se ha extendido como la pólvora”, explica a El Confidencial Juan Andrés Oria de Rueda, investigador de la Universidad de Valladolid y experto en botánica forestal. “La plantación ha sido masiva, ya la encontramos en cualquier lugar”, probablemente por criterios estéticos, aunque “tiene una gran exigencia de humedad”, advierte, con lo cual no sería la más indicada para ciudades en las que llueve poco, como es el caso de Madrid. Este experto interpreta el olor de Pyrus calleryana de una forma más discreta pero aún más desagradable: “La flor tiene unos componentes químicos que huelen a pescado podrido”, asegura.

La cuestión es por qué nos huele tan mal. Quienes afirman sin dudar que su olor es como el del esperma no están locos, ya que los compuestos químicos volátiles del semen y los que desprenden las flores de este árbol son similares, aunque este asunto todavía no está completamente estudiado. El origen químico del olor de este peral aún no se ha caracterizado, pero algunos expertos consultados por medios de comunicación estadounidenses han citado específicamente la trimetilamina (un gas relacionado con el olor a pescado) y la dimetilamina (que se identifica con el olor a amoníaco).

El ailanto también le huele mal a bastante gente:

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Yo debo ser muy raro, porque cuando huelo que la vegetación huele fuerte no lo asocio a cosas desagradables, sino que lo veo como una curiosidad de la naturaleza.

La gente tiene el morro muy fino.

First world problems

Quizas no tengas problemas normalmente con los olores fuertes pero es algo que afecta a mucha más gente de lo que te puedas creer, y no son solo first world problems. En fin, yo por mi lo dejo, y no por nada sino porque creo que no da para más el offotpic.

No, si no dudo que haya mucha gente con el morro fino, también hay mucha gente que no come ajo o cebolla, es solo que yo nunca lo vi como un problema.

Incluso el Ginkgo, que tiene un olor muy peculiar, no me alarma.

Fijate, a mi el ginko me huele fuerte, pero nunca me ha molestado. Hay gente que le es insufrible.

Y es el que tiene peor fama.

Bueno, en cuanto al tema de olores no es asociación, si no en este caso a perfiles químicos!!

Lo que olemos son compuestos orgánicos volátiles (COV). Son moléculas diminutas y ligeras que tienen la capacidad de desprenderse de un objeto, viajar por el aire y encajar en nuestros receptores olfativos como una llave en una cerradura.

En el vino (y en la naturaleza y en todo en esta vida) estos compuestos son como piezas de lego. Una misma molécula puede estar presente en lugares que parecen no tener nada que ver entre sí.

Cuando por ejemplo se dice que un vino blanco (como un Sauvignon Blanc) te huele a pimiento verde o a césped recién cortado, es porque contiene pirazinas, las mismas moléculas que le dan el olor al pimiento.
Si un un vino te huele a flores blancas o a piel de naranja, es porque comparte los mismos terpenos que esas plantas.
O por ejemplo si una uva Syrah desarrolla en su piel rotundona, el vino olerá a pimienta, aunque no haya visto un grano de pimienta en su vida.

En este sentido los perfumistas, enólogos etc es necesario desarrollar una capacidad analitca de los perfiles químicos, algo que no es sencillo y no se desarrolla por igual para todas las personas, ya que existe multitud de diferencias individuales y no todo el mundo tiene las mismas capacidades en esto. No es ni mejor ni peor, simplemente no tienen esa competencia o no han sido educados en ella.

A mi los perales en flor si me huelen a esperma. Tiene en su perfil químico entre otras cosas las aminas. Y esto tiene una explicación científica: Las aminas, y en concreto: La espermina y espermidina. Estas sont las responsables directas del olor del semen.
En el caso de los perales de los que hablamos, desprenden trimetilamina o dimetilamina.Estos compuestos son del mismo grupo amina y muy similares a los de la espermina o la espermidina.
En el árbol, estas moléculas sirven para atraer a insectos polinizadores que buscan materia orgánica (como moscas).
En el ser humano, que no tenemos una capacidad olfativa tan increíble como otros animales, nuestro receptor olfativo detecta estas moléculas como si fueran la misma pieza de Lego (las confunde). No es que el árbol quiera oler a eso, es que usa la misma herramienta química y nuestro cerebro lo detecta como si fuera la misma cosa.
Es decir, a veces son los mismos compuestos que se encuentran en otros sitios y en otras ocasiones estos compuestos son tan tan parecidos al ser de la misma familia que nuestro cerebro los confunde.

En el mundo del vino por ejemplo, las llamamos aminas biógenas. Aparecen principalmente durante la fermentación maloláctica (cuando las bacterias transforman el ácido málico en láctico).
En concentraciones bajas: No se huelen, pero pueden “apagar” los aromas frutales del vino.
En concentraciones altas: El vino empieza a desarrollar notas que los enólogos llamamos “animales”, “cárnicas” o “de reducción”.

Al final como ves, todo esto se reduce a la química. Las aminas no dejan de ser compuestos orgánicos que contienen nitrógeno. En este grupo puedes encontrar también putrescina o cadaverina (sus nombres lo dicen todo).

Espero que se haya entendido.

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