Valle de los Caídos | Madrid

Lo tratas como episodios individuales cuando son una cadena de episodios que llegan hasta el 36 y de los que no queda libre ninguno de los bandos. Decir que la segunda república se fue al carajo por el golpe del 36 es contar sólo una parte de la historia y no recordar lo que sucedió desde 1931.

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Claro, todos sabemos que los nacionales no reprimieron nada desde el segundo uno del golpe y hasta la llegada de la democracia. xDD

En el 32 las derechas dan un golpe de estado. El golpe fracasa. Se perdona a los golpistas.

En el 34 se da un golpe de estado por las izquierdas en Asturias, el golpe fracasa y la represión es brutal.

En el 36 se da un golpe de estado por las derechas que provoca una guerra civil y nos trae décadas de una dictadura brutal.

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No, siguiendo el hilo, he hablado de ambos bandos, sin ignorar hechos parece que Pepitogrillo y tu seguís justificando al que mas os gusta :man_shrugging:

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Yo no justifico a nadie. Yo señalo hechos. :+1:

Mucho brutal leo en un bando ignorancia absoluta en el otro. lo sabes mejor que yo.
Los hechos republicanos en cualquier indicador son similares, incluidos los “democraticos” y por supuesto de riqueza generalizada a la que sometió al país.
Por añadir el proceso catalán fue un golpe de estado también fallido.

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¿?

No sabía que los republicanos hubieran puesto en marcha una Causa General ni que hubieran establecido una dictadura de varias décadas.

Sin duda lo fue, pero nadie uso el proces ese para justificar otro golpe contra el resto de españoles. Se detuvo a los culpables y se les juzgó y condenó. Fueron indultados y amnistiados, igual que se hizo con los golpistas del 32, los del 34 que habían sobrevivido hasta el 36, y casi todos los del 81, salvo alguno que pringó por todos los demás.

El goloe del 32 fue hecho por militares y Monárquicos. Los monárquicos son de derechas pero hay republicanos de derechas

El Golpe revolucionario del 34 no sólo es en Asturias, si no en la mayor parte de España quitando Andalucía, Extremadura , a astilla La Mancha y Aragón porque ya habían tenido sus huelga revolucionaria del mes de Junio.

En el 36 , vuelve a haber un golpe de estado militar apoyado por parte de la derecha .

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Obvias que durante el 36 al 39 funcionaron las Chekas a tope y hubo refugiados en las embajadas extranjeras….

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En el bando republicano pasados los primeros meses de violencia se intentó controlar la represión, y allí donde el gobierno tenía un cierto control, hubo ciertas garantías.

En el bando franquista es que asesinaron hasta a sus propios compañeros de armas por no sumarse al golpe. Tal era la vileza de los franquistas que asesinaron hasta a compañeros de promoción de la academia. Quemaron todas las naves para evitar cualquier posible entendimiento.

Hubo crímenes terribles y una violencia brutal durante la guerra en ambos bandos, lo que no se puede justificar es la Causa General y la posterior dictadura.

Unamuno acabó asqueado de los sublevados, por algo sería.

Como historiador aquí puntualizo:

El hecho diferencial español no existe. Guerras entre nacionalistas y marxistas tuvieron lugar en España, en Finlandia o en Grecia durante la primera mitad del siglo XX. En Alemania casi también ocurre en 1919 y hubo conatos de rebelión hasta en Francia. El único país sin esas dinámicas tan fuertes fue Reino Unido.

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Debo seguir diciendo que, en general, España sigue en todo momento las dinámicas europeas. Igual que ocurre ahora.

La segunda república fue un régimen que, si bien moderado, podría haber cambiado para siempre la historia de España, fue patrimonializado por la izquierda hasta tal punto que desgraciadamente, fracasó estrepitosamente en un momento de máxima agitación social y política. Tenemos que tener en cuenta la economía (crack del 29) y el paro derivado de la misma, pero además la población joven en España, el doble a la actual en porcentaje. Las sociedades jóvenes son mucho más dadas a la ruptura que las ancianas.

Si bien la monarquía podría haberse consolidado como un estado democrático y estable, la oposición republicana reventó cualquier posibilidad, entendiendo que era imposible convivir con el responsable de las campañas de África, cuasivalido del Conde de Romanones y de sus negocios y del generalísimo Primo de Rivera.
Así, las elecciones generales, que debían haberse celebrado y que por sus características habrían dado la mayoría absoluta a la suma del partido conservador y liberal, se boicotearon, aceptando el gobierno para intentar como fuera volver a la legalidad de la Constitución de 1876 unas elecciones locales, que la oposición sí aceptaba porque les podía convenir de cara a debilitar al régimen monárquico.

Cuando se producen y las revueltas prorrepublicanas estallan, son dos personajes muy interesantes los que provocan la caída de la Monarquía. José Sanjurjo y el general Lopez Ochoa. El primero era el director de la Guardia Civil, que debía haber actuado contra los manifestantes como le pidió el Consejo de Ministros. El segundo era el Capitán general de la IV Región Militar, la esencial Capitanía General de Cataluña. Desde Cataluña se producían todos los golpes de Estado desde la Restauración. Primo de Rivera como Capitan general de Cataluña lo hizo y Lopez Ochoa también, declarando el Estado de Guerra.

Es interesante ver como ambas personalidades, que hablaron y actuaron a favor del ascenso de la Republica, acabasen poniéndose contra el mismo. El primero con un Golpe de Estado fallido un año después y el segundo acabaría primero reprimiendo a los golpistas en Asturias en 1934 y luego encarcelado primero por el gobierno del Frente Popular por haber reprimido a los manifestantes de Asturias y decapitado después mientras estaba convaleciente en Madrid por milicianos del frente popular.

Hay que entender que tanto el gobierno que se monta como la Constitución que se aprueba (la única Constitución votada de la historia de España es la de 1978) era de marcado caracter izquierdista, y que de hecho la oposición, muy desorganizada y perdida en la legislatura constituyente, se acaba excluyendo del debate constitucional una vez ninguna de sus propuestas es considerada, y sobre todo tras el infame artículo sobre las órdenes religiosas y la educación católica.
De hecho existió durante los dos primeros años de la república una ley, la ley de Defensa de la República, con la que se podía cancelar cualquier manifestación, mitin o reunión de carácter monárquico.

Si bien había republicanos moderados o socialdemócratas más o menos radicales, desde Lerroux hasta Azaña, la excesiva dependencia hacia el partido socialista, que en esos años sí buscaba la revolución obrera, (radical o por medios democráticos) provocó infinitud de problemas. El único contrapeso real de la República, el Presidente Alcalá Zamora, intentó siempre mantener a los socialistas fuera del poder, como haría con la CEDA más tarde, dado que consideraba a ambos partidos igual de perjudiciales para la república, con la lástima de que serían los dos más grandes junto con el partido radical (moderado).

Si bien la derecha era mayoritariamente posibilista, con una minoría radical intransigente (monárquicos y carlistas), la imposibilidad de gobierno de la CEDA tras ganar las elecciones de 1933 y de poder conformar un gobierno en el que daban los números una vez el partido radical se derretía por los escandalos de corrupción (hoy nuestros gobiernos hacen 1 al día de estos y todos les seguimos votando xD), llevó a las elecciones un año antes de que la Constitución de 1931 se pudiese modificar, ley electoral incluida. Esa ley electoral es la peor ley electoral jamás creada, puesto que usaba colo base el modelo First Past the Post inglés pero en la práctica era casi como el modelo americano de elección presidencial. De forma resumida, si en una provincia una coalición ganaba, se llevaba el 75% de los escaños, aunque fuera de un voto. (Se elegían personas, no partidos, en una elección parecida a la del Senado, pero simplifico mucho). Ese sistema, creado por la conjunción republicano socialista, primaba a las ciudades tanto como la ley electoral de 1906 primaba al campo durante el turnismo. Así, al ser las ciudades mucho más de izquierdas, podían evitar un triunfo de las derechas que se produjo en 1933 simplemente porque estas se presentaron unidas y la izquierda peleada y separada.

En 1936 los resultados reales fueron muy parejos. No habrían sido con el sistema electoral actual muy diferentes de la composición actual del parlamento nacional, pero entre que la derecha se presentó más separada que en 1933 y que hubo modificaciones de las actas tras las elecciones en ciertas provincias, una victoria simple de la izquierda se convirtió en una victoria aplastante y absoluta, ratificada en la segunda vueltas de algunas provincias y en la desestimación de todas las quejas de la derecha en el Congreso. En esto también el partido de Alcalá Zamora influyó mucho. En todas las provincias gallegas y en Lugo especialmente (su provincia natal) la corrección de las actas para beneficiar a su flamante nuevo partido (que en 3 semanas se había deshecho) concebido para absorber el voto del partido radical son sangrantes.

Así, entre un ambiente internacional sombrío, también España se volvió sombría. La República cada uno la quería para sí. Y esas cosas sólo acaban cuando vences por las armas. Muchos políticos e intelectuales murieron en ambos lados, y un escurridizo general que sibilinamente jugó muy bien sus cartas contra amigos y enemigos salió victorioso. Pero la victoria se regó con sangre de hermanos y los tanques desfilaron frente a la mitad del pueblo desolado.

Ojalá la república hubiese sido de todos. Ojalá la monarquía no hubiera caído. Ojalá el sistema electoral no hubiese sido cainita. Ojalá los gobiernos no hubiesen sido frágiles. Ojalá.

Por tanto es obvio que aquí la derecha y la izquierda tienen mucho que callar. Pero visto lo visto nadie quiere hacerlo porque claro, eso significa dejar de odiar, y el odio mueve montañas. De hecho el odio es lo que hace que la corrupción se perdone, que el mal gobierno perdure, que la decadencia se agudice. Pero en España los españoles siempre diremos aquello de ‘que vivan las caenas’, mientras que el de al lado se fastidie un poquito más que tú.

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Extra! Extra! Sanjurjo una de las cosas que aducía en su golpe era que el gobierno era ilegítimo y…

Era verdad.

El Congreso se tendría que haber disuelto tras la aprobación de la Constitución de 1931, ya que era eso, un congreso constituyente. Una vez la Constitución estaba promulgada se tenían que hacer elecciones siguiendo la ley constitucional republicana.

En la transición fue lo que pasó y por eso las elecciones de 1977 y las de 1979.

Pero para mantener el equilibrio de fuerzas no se hizo, ya que se temía una posible victoria promonárquica. Y esta idea no partió tanto del Partido socialista como de los moderados Maura y Alcalá Zamora y de los republicanos de izquierdas.

Ya me callo.

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Donde el gobierno tenía cierto control. Ahí lo clavas. El problema es que el gobierno pierde rápidamente el control de la seguridad ciudadana en amplias zonas del país, y donde lo controla, en muchos casos es de palabra, ya que el funcionario actúa como quiere. Si es del partido socialista o del PCE, teníamos una red paralela al gobierno muy chuli

En el lado nacionalista todo es mucho más sistemático. El proceso judicial es más completo, pero como son juicios sumarísimos, pues al final acaban en carnicería igual, donde si tienen que inventarse las pruebas se las inventan, pero si no lo hacen los vecinos tan ricamente.

La única diferencia entre ambos lados estriba en la jerarquización de los asesinos.

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Si alguien lo quiere tirar, que lo tiren. Ahora a mi me gustaria que hicieran un monumento a las victimas del terrorismo vasco. Alguien argumentara que no es lo mismo, tacata.-tacata, pero ¿con que rasero o intereses se miden las aciones criminales de los franquistas y de los etarraterroristas?

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Bastante elaborado, gracias por tomarte el tiempo de escribirlo.

El caso de Sanjurjo sí que es curioso como tu dices. De no defender a la monarquia a sublevarse contra la republica.

Y luego que tambien habia aunque no lo parezca repiblicanos de derechas. El primero que sube al balcon de Gobernacion en 1931 al grito de “abran paso al Gobierno de la Republica” es Miguel Maura, hijo de Antonio Maura, de derechas y que dimite como ministro por el famoso articulo veintisiete?

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Otras resignificaciones de la izquierda:






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De los 4.000 fusilados en Badajoz por Yagüe (un 10% de la población, el equivalente a fusilar a 100.000 personas en Madrid) no hay fotos.

Mucho peor fusilar estatuas y edificios.

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Son muy graciosos los de «como en la república había muchos desórdenes públicos 40 años de dictadura están legitimados».

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Con frecuencia se olvida que antes de la llegada de la República hubo una dictadura. Primo de Rivera dio un golpe de Estado en 1923 y estuvo en el poder hasta 1930. Una dictadura que sin ser fascista sí contaba con rasgos comunes a lo que estaba ocurriendo en Italia. Por recordar, a Unamuno lo desterraron en 1924 a Fuerteventura. Unamuno.

Nos podemos remontar a Fernando VII y a la dura represión que hubo a los que apoyaban la Constitución de Cádiz. A la Década Ominosa, a las ejecuciones de liberales como Marina Pineda o Rafael Riego. Podemos analizar el papel de la iglesia durante el XIX en la sociedad española, con personajes tan paradigmáticos como el Cura de Tamajón, el confesor de Fernando VII defensor del absolutismo más rancio. Si en Europa durante el XIX se sucedieron las revoluciones entre periodos de relativa calma, en España, tras la Guerra de la Independencia, además de esas revoluciones, hubo guerras civiles y pronunciamientos militares de forma continua. España no llega al XX en las mismas condiciones que el resto de los países de Europa occidental. Solo hay que comparar la tasa de analfabetismo que había aquí a finales del XIX, que era superior al 50% y compararla con la de Francia, Alemania, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos… en 1877 en las provincias de Ganada, Almería o Castellón la tasa de analfabetos era superior al 80%. En Valencia, del 77%. En España, superior al 50%.

Salto temporal, por no hacerlo demasiado largo. Ya en democracia, con la instauración de las leyes que permitieron el divorcio, el derecho al aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo, hubo campañas bastante duras en contra ¿para qué cambiar?, ¿cuál es el problema? lo más gracioso es que muchas de las personas que se oponían, o su entorno, no hicieron ascos a las ventajas que trajeron dichas leyes.
Y por supuesto, también hubo polémicas con los cambios de nombres de calles o el traslado de estatuas y símbolos franquistas. Hay que recordar que hasta los ochenta la Gran Vía se llamaba José Antonio, que Principe de Vergara era General Mola y que la Castellana era Avenida del Generalísimo. Habrá algunos que todavía vean con malos ojos el cambio o el traslado de la estatua ecuestre de Franco que estaba en uno de los laterales de Nuevos Ministerios. O el traslado de los restos de Franco de Cualgamuros. O que la plaza del Rastrillo se llamase de Juan Pujol, jefe de prensa de Franco y la persona a la que Sánchez Dragó atribuía el ajusticiamiento de su padre durante la Guerra Civil.
Hay gente para todo. A mí lo que me parece sorprendente es que los últimos cambios no se hiciesen con González, con Aznar, con Zapatero o con Rajoy. pero como dicen, nunca es tarde si la dicha es buena. Ahora a ver qué depara el concurso de ideas.

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