El aumento de la actividad turistica efectivamente va en detrimento de otras actividades empresariales que requieren más inversión, I+D+I pero que añaden mucho más valor añadido a largo plazo.
Uno de los problemas de nuestro país (y esto arranca desde la dictadura, en los 60, perpetuado por TODOS los gobiernos en mayor o menor medida) es el excesivo peso del turismo en el PIB.
Es cierto que nuestro país es de los mejores destinos del mundo, y que la hostelería, servicios y sector hotelero están a un grandísimo nivel.
Pero NO podemos continuar con el fomento de la actividad turística sin control. Estamos fomentando a veces unas formas de “dinero fácil” que está en las antípodas de lo que, a mi juicio, debería ser el núcleo principal de nuestra economía.
Somos el segundo país más turístico del mundo, ya somos un éxito ahí, no necesitamos más.


