Yo estoy muy a favor de la tasa en lugares que no tienen mucho músculo económico pero sí tienen mucho turismo.
Creo que, bien aplicada, sería un bombazo en Málaga, Sevilla, Canarias o Cádiz. Son lugares en los que 50, 100 o 300 millones al año, por la tasa, se notan.
En Madrid, para variar, creo que el problema es fundamentalmente urbano. La actividad está muy concentrada en un solo distrito, se debería empezar a limitarla y favorecer una dispersión por varios ejes y puntos.
Tal vez en tema patrimonial podría ser interesante en Madrid, lo de la tasa.