Tengo la sensación de que si el Ayuntamiento se hubiera arremangado con un enfoque de transformación realmente sistemático la evolución de este barrio estaría dando vértigo.
Sigue siendo, hoy, un lugar lleno de espacios realmente hostiles, con unas pocas piezas patrimoniales abandonadas y el músculo - contenedor cultural público es muy reducido.
Aunque puedo entender el pánico a la mejora del barrio por unos cuantos vecinos, pues eso termina trasladándose al alquiler…