Marta Rivera de la Cruz, sigue descartando esa idea. “Cuando estos edificios se hicieron nadie pensó que en algún momento se les fuera a poner encima algo tan feo como una urna de cristal gigantesca en el centro de Madrid”, ha defendido.
Cuando he leído esto me ha producido mucha vergüenza ajena. Por múltiples motivos. Pero mucha vergüenza… no os imagináis cuanta! Si llego a tenerla delante en ese momento que lo ha dicho, hubiera pedido a la mismísima tierra que me tragara en ese momento.
insiste en que las herramientas tecnológicas de conservación “de las que disponemos ahora son diferentes a las que había en los años 70 y podemos proteger un edificio sin necesidad de cubrirlo”.