He trabajado en suficientes sitios de hosteleria como para saber que las reseñas no valen para nada: trabajé en un restaurante donde casi la mitad de las opiniones eran exageraciones y hasta mentiras de clientes picados llegando a ver varias reseñas falsas tanto positivas como negativas. Que tengo amigos cuyos jefes obligaban a sus empleados a poner criticaas malas de la cometencia (y buenas del suyo) o les despedían. Tremendos. Yo si acaso me fijo más en las fotos que en los textos en si. Las fotos, vale, todo es manipulable pero siempre es mas difícil manipularlas.
La carta no me parece mal. Ni demasiado moderna, ni demasiado aburrida. Es más, varias cosas me llaman la atención. Recordemos que es una especie de… ¿gastrobar?no un restaurante al uso. Platos clásicos, modernos, alguna referencia más exótica pero no veo grandes excentricidades, en un ambiente “dinámico”: veo los precios que me esperaba para un sitio para hacer postureo.
A mi me importan varias cosas:
La higiene,
El servicio, que sea majo y suficientemente profesional (que se conozcan la carta y que me informen de tiempos de espera, alérgenos, y si “ya no me queda X” que esto me pasó en una comida el cmararero tener que pedirle un tercer plato porque volvió a los cinco casi diez minutos “ay no lo siento…” mis amigos comiendo y yo subiéndome por las paredes, casi le degüello).
Que la comida esté bien, que no haya que mandar nada a cocina a rehacerlo.
Que nada tarde en exceso (aquí en Bristol he llegado a esperar veinte minutos a un café y además me lo tuvo que repetir porque la retrasada no atendió a lo que le pedi a pesar de que se lo expliqué dos veces, y luego tuvo el papo de decirme que lo tenía que pedir de otra manera, mis amigos no daban crédito, autenticamente bochornoso).
Y que no haya ruido excesivo, sean clientes gritones, niños asalvajados con papis tocándose los huevos, o música demasiado alta que es insufrible.
Y a ser posible, honestidad, que he visto muchos sitios que vendían calamares y servían pota; callos caseros que me juego la vida que eran de lata, embutido ibérico de bellota que debían ser duroc a secas, etc. Croquetas servidas “cuidado que salen directas de la freidora” y estaban medio congeladas todavía), salsa brava de bote repugnante.. postres “caseros” que resulta que compran industriales y que saben a diabetes más que dulces, etc.
Que tengan el champán/cava a la temperatura apropiada,y que lascopas no vengan calentitas del lavavajillas que parezca que acaban de soplar el vidrio, que también me han pasado las dos cosas. ![]()
No sé, que si me clavan 15 pavos por una ensaladilla (precio y artículo al azar), yo sé que son 15 pavos, pero que solo me parezca caro y que no tenga ninguna otra queja porque si tienes esos precios esperas que las otras cosas estén a la altura y no te vas con mal sabor de boca.
Ojalá cuando vaya me alegre de haberlo probado y quiera volver.



