Pensamiento Filosófico, Ideología, Reflexiones y Urbanismo

Es que yo sí creo en el revivir de esta forma de construcción, que se basa en la arquitectura popular (que no es solo “bonita”: es eficiente y barata, y ecológica muchas veces también). Vamos, yo y muchos arquitectos.

El ICAIB, que tanto suelo traer como ejemplo, es un caso perfecto. Vivienda social (es decir, con presupuesto ajustado) pero totalmente enraizada en la tradición constructiva mallorquina-balear (aunque tal vez no tendría sentido construir así en pleno Madrid metrópolis, o incluso en Palma, pero muchas de estas promociones están en localidades rurales).

Con historicista lo hacía, algo perversamente, refiriéndome a ese movimiento relativamente breve, que tanto impresiona (entra por los ojos, está claro), que respondía a unas condiciones muy concretas (como la superposición extraordinaria de técnicas de construcción industrial con la supervivencia, aun, de las formas de construcción tradicionales; la extrema desigualdad económica con unos pocos clientes con muchos recursos y una masa obrera mucho más barata) que no parece se vayan a repetir.

Normalmente a los que yo me encuentro que exigen esa vuelta al pasado se centran en esa periodo / estilo, 1880-1920, que mezcla historicismo, beaux arts, hasta que empieza a desvanecerse con los primeros el art noveau y los primeros ramalazos de modernidad.


Exposición Colombina Mundial, Chicago: Palacio de Artes Mecánicas y Laguna, 1892. Biblioteca del Congreso.

7 Me gusta