Pues ya me lo dices todo @fhaddock el fin del trabajo presencial a tiempo completo es la crisis asegurada del mercado de oficinas durante muchos años. Disculpa que no te responda con más extensión pero este no es el hilo bueno para eso.
Lo que sí se está produciendo por el COVID en materia de oficinas es la muerte de las oficinas tipo “granja de pollos”, con pocos m2 por persona, mal emplazadas en las ciudades, con el personal apretujado.
Esto estaría bien comentarlo en el hilo de tendencias ¿has detectado indicios de ello?
En esa parcela tendría que haber sido un centro comercial nuevo del corte inglés. Y en el solar que está ahora el corte inglés , modificarlo para construir en altura.
No es el hilo, pero puede que la realidad atropelle todas las previsiones de los «expertos», y en lugar de tener una reducción del mercado de oficinas se produzca un incremento del espacio personal, generando una mayor inversión.
No tengo los datos, pero leí que las valoraciones en el mercado de oficinas y las rentas muestran que la demanda en el segmento premium se ha resentido muchísimo menos y que es debido se está buscando más m2. En inversión en oficinas es donde se están concentrando las inversiones, ya sean de nuevo cuño o remodelaciones de edificios ya existentes.
Si la pandemia sigue así y se convierte -cómo parece que va a suceder- en una endemia y tenemos que mantener más las distancias todos, el resultado no va a ser un teletrabajo completo y a perpetuidad sino la adaptación de los espacios de trabajo, buscando eso: más m2 por persona, mayor y mejor conectividad para poder trabajar en remoto uno o dos dias a la semana etc.
Un aplauso para nuestro sistema legal y jurídico, no sabía yo que alguien podía confesar provocar un incendio con fallecido [no] 20 años después e irse de rositas.
Por cierto, si en esta ciudad hubiese altura de miras, se demolerían todas las construcciones bajas y pasadizos de AZCA y se transferiría esa edificabilidad a la parcela de ECI aún sin edificar. Preferiblemente expropiando a justiprecio todos los terrenos afectados para evitar bloqueos y luego subastando la parcela.
El dueño del edificio cuando lo dejó a sus herederos, simplificando, estableció que ‘no podían vender el edificio Windsor’. Así que si el edificio dejaba de existir, pues lo que se vendería sería un simple solar. Y eso fue lo que se vendió.
Había un empresario que se llamaba Julián Reyzábal que tenía 7 hijos. Él había construido un imperio y el Windsor era una de las joyas de la corona y temía que sus iban a trocear rápidamente su imperio y vender todo lo que pudiesen.
En la herencia estableció que no podían vender el edificio Windsor (no recuerdo cuál era la figura jurídica exacta, pero estaban atados de pies y manos). El resquicio fue que se hablaba del edificio específicamente, así que si el edificio desaparecía, pues podrían vender y El Corte Ingles estaba deseando poder ampliar su centro comercial, cosa que con el edificio antiguo en pie no podía hacer.
A mí lo que me sorprende es que las compañías de seguros pagaron sin rechistar. O rechistaron, pero pagaron.
Chismorreos varios:
Yo odiaba el Windsor, me parecía una torre fea, anticuada, que había mejorado algo con la reforma pero que no dejaba de ser un edificio poco airoso, torpe. Yo trabajé durante años para la agencia de publicidad Young & Rubicam que estaba allí. Las plantas eran muy bajas, agobiantes y desde dentro parecía que mirabas el exterior con gafas de sol. Cuando se quemó pensé que sería sustituida por una torre elegante, moderna. Llegó la Titania y eché de menos el Windsor.
Hubo unos cuantos que ganaron bastantes cositas con la desaparición de la torre. De la torre y de lo que había dentro. Una lástima que se perdieran ciertos documentos comprometedores, de esos que no tienen copia.
Hacía siglos que no pasaba por los aledaños de Azca y he tenido el privilegio, digámoslo así, de conocer en persona esta promoción de Raimundo Fernandez Villaverde que tanto comentamos en su día. Esas medianeras, a las que además se le han añadido los grafiti, piden cárcel para sus reponsables.
Bueno, esperar tiene premio a veces. En el barrio de Guindalera había decenas de edificios que se declararon fuera de ordenación para poder ensanchar las calles estrechas. Después de décadas retranqueando edificios poco a poco, va el Ayuntamiento y cuando apenas quedan unas pocas desiste del plan y se vuelven a conceder licencias de obra nueva sin retranqueo alguno.
Aquí bien pudiera pasar algo parecido. Además, viendo la foto aérea,
La rampa del túnel de Agustín de Betancourt no deja una actualización urbanística así como muy lógica, no?