Yo escribí hace unos meses también al Ayuntamiento y me informaron de que esas farolas en concreto correspondían a Patrimonio Nacional. Les escribí a ellos y esta fue la contestación que me dieron el 19 de marzo:
Buenos días:
Agradecemos la presentación de su queja a través del formulario electrónico que, sin duda, contribuirá a la mejora en la calidad del servicio.
En cuanto a su contenido, lamentamos la situación que nos expone. Le agradecemos la preocupación mostrada por la conservación y mantenimiento del entorno del Palacio Real. Le confirmamos que, efectivamente, el mantenimiento de las farolas a las que hace referencia es competencia de Patrimonio Nacional. Se realizan de forma periódica labores de limpieza en dichas instalaciones, que están permanentemente expuestas a la suciedad ambiental, así como a los actos de vandalismo. Recientemente se ha procedido a limpiar y liberar de adhesivos dichas farolas y próximamente está previsto acometer en ellas trabajos de pintura.
Reiterando nuestro agradecimiento por su colaboración, le saluda atentamente.
Me hace gracia lo de que el mantenimiento se realiza “de forma periódica”, porque yo siempre las he visto en ese estado. Es cierto que, unos días después de escribirles, limpiaron parcialmente una de ellas, pero ahí se quedó la cosa.
De hecho, no sé si os fijasteis, pero incluso durante la visita del Papa las farolas presentaban ese aspecto tan lamentable. Afortunadamente fue desde un plano bastante lejano y durante poco tiempo…
Sinceramente, no entiendo cómo Patrimonio Nacional no cuida más estos detalles. No estamos hablando de una inversión desorbitada, sino simplemente de aumentar la frecuencia de limpieza de estas farolas.
Además, estoy convencido de que ocurriría algo parecido a lo que pasa con los grafitis. A quienes colocan pegatinas y adhesivos les hace gracia ver que su “obra” permanece durante meses. Si se retiraran de forma sistemática, comprobarían que sus acciones no perduran y acabarían desistiendo. Pero para que eso funcione haría falta mantener, al menos durante unos meses, una limpieza muy frecuente, incluso semanal. Estoy convencido de que, si se hiciera ese esfuerzo inicial, el problema disminuiría mucho y ya no sería necesario limpiar con tanta frecuencia. No sé por qué no se plantean algo así desde Patrimonio…(y lo mismo digo para el Ayuntamiento, porque las farolas de Gran Vía da pena verlas)