Que va a ser miedo. El abandono de los estilos pre-modernos no es caprichoso.
Reto personal compañero: intenta hacer, no ya un edificio, un interior historicista bien hecho. Que es algo más a mano de cualquier mortal.
Cualquier interior biedermeier me vale.
Contrata a un parquetista, a un estucador para el techo, a un confeccionador que te haga las cortinas, a alguien que te diseñe e instale el papel pintado de calidad.
Por supuesto, techos altos, chimenea y mobiliario hecho a mano por un buen ebanista. Las ventanas, hechas por un buen carpintero, claro, no vamos a instalar las de PVC, aunque aíslen mejor.
Para todo esto, llamas a un arquitecto o un arquitecto de interiores, que coordine todas las obras. Especializado en este asunto.
Haces todo esto, o, alternativa, vas a IKEA, te gastas 1/6 de lo que ibas a gastar con el otro proyecto, y puede que hasta vivas más cómodo.
Esta es la cuestión.

