Los proyectos de Antonio Palacios que nunca vieron la luz en Madrid: “Sin él, la ciudad hubiera sido otra”
CentroCentro organiza ‘Madrid metrópoli’, una exposición con dibujos, planos y acuarelas que subrayan la influencia del arquitecto en el paisaje capitalino: estará abierta hasta el 6 julio, en homenaje al 150º aniversario de su nacimiento.
Uno de los apartados que más miradas atrae es el dedicado a aquellos planes que nunca llegaron a ejecutarse . Es la última unidad museográfica: repleta de maquetas y bocetos, acoge las obras que podrían haber completado el mega proyecto de Palacios. Ahí están la Ciudad Jardín Nuevo Madrid (1917), el Palacio de las Artes (1926), el Nuevo Salón del Prado (1938) y la Gran Vía aérea (1939). “No sólo levantó puentes y edificios, es la persona que construyó nuestras dos casas consistoriales”, ha comentado Alejandro Lorenzo, alcalde de O Porriño, el pueblo natal del arquitecto. Motivo más que suficiente para, como ha destacado, poner en valor la retrospectiva: “Celebramos un hermanamiento perpetuo”.
El homenaje a Antonio Palacios debería ir anejo a la recuperación del patrimonio, ya no el que él creó y nunca se construyó, sinó el que él construyó y desapareció, véase templete de Sol y Hotel Florida. ¿Será ése el siguiente paso?
Hubiera sido un gesto bonito recuperar elementos desaparecidos y devolver algún interior de Metro a su estado original (si fuera posible) como homenaje.
El centenario era la fecha ideal. Pero bueno, ya pasó…
Yo me imagino una muestra como la de Otto Wagner en Viena, fue una chulada.
Lo que le falta a Madrid, más que piedra o mármol, es ambición estética y una conciencia clara de su relato urbano. La ciudad lleva décadas rehuyendo de una visión unificada, atrapada entre un desarrollismo funcionalista mal digerido y una nostalgia castiza que a menudo cae en lo pintoresco. Mientras otras capitales europeas han sabido construir iconografía contemporánea —piénsese en Berlín, Londres o incluso Lisboa— Madrid sigue apoyada en la inercia de su pasado borbónico y el encanto, muy real pero disperso, de sus barrios.
¿Grandes proyectos? Para empezar, un rediseño radical del eje Prado-Recoletos-Castellana. Es incomprensible que el llamado “Paseo del Arte” tenga aún tramos que parecen diseñados para un atasco y no para el paseo. Reimaginar ese eje como un bulevar cultural continuo, verde y peatonalizado, con intervenciones arquitectónicas de firma —al estilo del High Line neoyorquino pero con alma madrileña— cambiaría por completo la experiencia urbana.
En segundo lugar, Madrid necesita un icono arquitectónico contemporáneo de escala mundial. Algo que no pretenda ser un Guggenheim de segunda, sino que dialogue con su contexto sin miedo al siglo XXI. Un centro cultural, sí, pero no cerrado en sí mismo como Matadero o el Conde Duque, sino abierto, desafiante, con vocación internacional. Algo que combine tecnología, arte y ciudad.
Y finalmente, dignificar sus bordes. La periferia madrileña es un monumento a la indiferencia urbanística. Habría que invertir en convertir sus distritos más olvidados en polos de innovación arquitectónica, con vivienda pública de calidad, parques diseñados por paisajistas con visión y centros culturales integrados, no pegotes.
Madrid no necesita más turistas, necesita visitantes que la comprendan. Y para eso, primero debe comprenderse a sí misma.
Después de unos años vuelvo con el Ritz para dejar una nueva idea para su coronamiento, esta vez he simplificado la idea, el edificio del arquitecto francés Charles Mewès que realizo otro proyecto en España. el hotel María Cristina en San Sebastián. Le daría un nuevo aire aun mas francés aun poniendo una mansarda en el sotabanco, sin que las cúpulas pierdan su protagonismo.
Remodelación de la Puerta de Goya del Museo del Prado
El concepto que traigo a colación no tiene nada de novedoso, pues se ha especulado con ello en multitud de ocasiones, incluyendo algún concursante de la talla de Foster en el concurso de ampliación. Y ya lleva dos versiones desde que se hizo el desmonte.
Lo novedoso es la materialidad concreta de la propuesta:
Se atrasaría un poco el comienzo superior de las escaleras laterales hasta que la pendiente alcanzase los ventanucos del bajo, para que la plataforma superior quedase más ancha, y el descansillo se prolongaría en L para que el último tramo de escalones bajase paralelo a la plataforma por ambos costados.
De la desembocadura de las escalinatas hacia el museo se ampliaría la zona de taquillas y se pondría una amplia consigna que sustituyese a las miserables del piso superior.
El espacio restante hasta el talud sería un paso diáfano durante el horario de apertura del museo, lo que se agradecería en las colas veraniegas.
En el centro de la plataforma se reubicaría la estatua de Goya.
Y sería compatible con futuras ampliaciones de la plataforma hacia el este.
Me imagino tracvertino para los paramentos, y piedra volcánica para los soldados, de igual forma que los solados existentes, para dejar claro que no forma parte del edificio Villanueva.
He pensado muchas veces que en Princesa hay un sitio muy interesante, que supongo propiedad del Ministerio de Defensa, y que está delimitado por las calles Mártires de Alcalá, Seminario de Nobles, Princesa y Serrano Jover. Son una serie de construcciones “militares” deslabazadas en unos terrenos, supongo que golosísimos actualmente. Derribando esas construcciones, ahí pondría de nueva construcción el Museo de Artes Decorativas y museo del Traje. Al estar a continuación del Palacio de Liria, serían un revulsivo para el eje Princesa-Moncloa.
Además de la Nebrija, hay otros dos centro educativos, el Laboratorio de Ingenieros del Ejercito General Marvá de INTA y el Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado de la UNED.
Prácticamente todos lo edificios tienen protección.
Remodelación y ampliación del Pirulí a.k.a. Torrespaña
La idea es que el ayuntamiento realice un convenio con los propietarios y, a cambio de la edificabilidad de un bloque que pasaría al ayuntamiento, permitiese la ampliación a lo ancho y alto del Pirulí para permitir su aprovechamiento turístico, con una plataforma ampliada y una nueva plataforma superior con cafeterías y restaurantes, con nuevos ascensores entre ambas plataformas.
Desplazando toda la logística de comunicaciones hacia arriba, con nuevas plataformas de parabólicas y una antena principal remontada.
En la zona naranja junto con la parte que dice polígono Los Llanos mejor un Pentágono español, que reúna todas las sedes de defensa que están dispersadas por la capital y así ayuda a disminuir el desequilibrio norte-sur de la ciudad.
Creo en mi parecer que la población cercana preferiría eso que el MadCool aunque sólo se celebre unos días.
Ya, pero estás desvistiendo un santo para vestir a otro. A lo mejor ese complejo militar se puede ubicar en otro punto (fuera del N, en eso te doy la razón, al menos en principio).