El edificio tuvo una transformación importante y si hubiese ganado la propuesta de Koolhaas el edificio hubiese quedado irreconocible.
Así que no es cierto que en Londres no les hubiesen dado carta blanca. Y llama más la atención porque el edificio era de uno de los grandes arquitectos británicos de principios del siglo XX, nada más y nada menos que el que diseñó las icónicas cabinas de teléfonos, nada que ver con la Estación de Mediodía
Aquí Jacques Herzog explica su proyecto para Madrid
A mí me parece realmente impresionante cómo gano esta parte de Madrid con la intervención de los suizos.