Esa es mi postura, si queremos recuperar elementos decorativos de Gran Vía, los tendrá que pagar el ayuntamiento, el caso de la loba capitolina o del hotel que construyó unos torreones del proyecto original son casos muy excepcionales.
Al fin y al cabo son fachadas protegidas y el particular no quiere dolores de cabeza por algo que no le va a aportar un beneficio tangible.
Bueno, era el objetivo y el sentido de su estilo arquitectónico. No es lo mismo ese conjunto decorativo en un edificio eclecticista que en uno estilo moderno, en uno tiene concordancia y en otro no.
Y además esos elementos decorativos muchas veces se eliminaron por posibles problemas de conservación y desprendimiento. No era raro que estuviesen hechos con materiales pobres o no estuviesen bien anclados. Como decís, tendría que ser el Ayuntamiento el que liderase una recuperación adecuada y con todas las condiciones de seguridad y calidad. En vez de poner la mamarrachada de las fuentes estrelladas o de plantar esculturas sin ningún valor, podría centrar nuestros recursos en este tipo de iniciativas.
Propuse al ayuntamiento, hace un año, la idea de recuperar el patrimonio desaparecido de la Gran Vía. Me respondieron diciendo que ya existe un plan de subvenciones y ayudas para la rehabilitación de edificios. Cuando este plan solo contempla ayudas en términos de eficiencia energética y sostenibilidad, no cubre el aspecto de la estética o recuperación de patrimonio perdido. Mi idea, al margen de contactar de nuevo con el registro de la propiedad para el caso Gran Vía 1, es volver a proponer al ayuntamiento una propuesta centrada exclusivamente en recuperar la Gran Vía desaparecida. Iniciativa que sería complementaria con el plan de ayudas en la rehabilitación de edificios. Al final resultaría más fácil que lo costeara el consistorio y desde luego debería ser una cuestión capital que estuviera en la agenda. Se trata de hacer ciudad, no es un mero capricho, sino un asunto de poner “guapa” Madrid y eso tiene la obligación de hacerlo el ayuntamiento.
Mira, salvo por que yo recuperaria las farolas de Sallaberry, para disgusto de @UrbiEtOrbe, el resto de esta lista te lo compro. Es más, me parece que alguna cosa falta, pero para empezar, fetén.
Ah, se me ocurre los ornamentos (¿guirnaldas se llaman) de la cúpula del edificio de los pares esquina a Hortaleza que ahora es un casino. De hecho todavia se ven las marcas. Lo quitaron, incomprensiblemente, durante la reforma para hacerlo casino, que fue hace… ¿quince años? Menos? Muy reciente y tendría que haber habido más conciencia con el tema.
Al edificio de Gran Vía 24 le falta la crestería que circundaban la cúpula y las guirnaldas de la misma, aunque estas ya habían desaparecido mucho antes de la reforma del casino en 2013.
Estando de acuerdo con la recuperación de elementos ornamentales y fachadas desaparecidas del centro, creo que la cuestión capital debería estar en “poner guapa” la ciudad fuera del centro.
Ah sí, te refieres a éste, el Edificio La Estrella. Ahora es un grupo hotelero, Vincci The Mint. Me puse en contacto con el director, creo que por el nombre si no recuerdo mal era una individuo holandés. Hablé con el por teléfono exponiéndole el tema y me encontré de entrada, con una actitud cuanto menos fría y super áspera, rechazando mi propuesta. Lo descarté por hora, hasta nueva propiedad más receptiva al tema. Ahora bien, eso no quita que el ayuntamiento sí pueda hacerlo y costearlo.
Aquí se ve perfectamente lo que apuntaba nuestro compi @Expatriado las guirnaldas desaparecidas del Círculo Mercantil. Que poca vergüenza hacer una reforma y cepillarse esto…
Es complicado rehacer el torreón de varias plantas y cúpula, además del tamaño, se aprecia la base y tiene un tamaño importante, no así las decoraciones que serían bastantes fáciles de recrear.
Creo que tal y como está la normativa actual, los bienes inmuebles privados, para recibir subvención/ayudas para actuaciones de conservación, recuperación y restauración, tienen que tener protección BIP o BIC, y en Gran Vía son pocos estos edificios:
Es más, aunque se quiera hacer como conjunto histórico a todos los inmuebles, no valdría porque tienen que estar protegidos de forma individualizada.
Lo suyo es que una Comisión haga un catálogo de los edificios que puedan verse sujetos a intervenciones de restauración como obras de restitución morfológicas de su versión original, y que de ese catálogo técnico previo, reciba solicitudes por parte de los propietarios de esos inmuebles propuestos. La vía es que se vean motivados por algún tipo de incentivos fiscales como rebajas o exenciones temporales de tasas municipales o algo así, dependiendo de las intervenciones que acometan. Vamos, es lo que se me ocurre de primeras.
Bueno, el ayuntamiento siempre puede aprobar ayudas ad hoc, si está interesado en que se lleve a cabo esa restitución. No creo que recibiese quejas o demandas de alguien que se sintiese discriminado, aunque nunca se sabe.