Madrid vive un buen momento. Es una ciudad atractiva para invertir -y no sólo en inmobiliario, residencial sobre todo, que también- para trabajar y para visitar.
Pero la carencia de estrategia de las AAPP puede estrangular ese bien momento.
Se dice que falta terciaerio prime -o como se diga- pero atruena el contraste entre lo proyectado -básicamente MNN, que quizá sea excesivo- y lo ofertado, que es casi nada. Lo mismo que sucede con suelos especializados en sectores como las TIC o la biotecnología.
Pasa algo parecido con su atractivo para vivir. Madrid atrae población. Pero, sin embargo, no se acaba de de ver que se oferte vivienda asequible. El resultado son precios por las nubes, inasequibles para la mayoría de la población, que se ve obligada a vivir en una pléyade de urbanizaciones dispersas por las coronas externas de la CAM, Toledo, Guadalajara, Segovia,…
Y, no digamos con el turismo. Madrid tiene un centro diminuto, básicamente de Alcalá a Oriente y de San Francisco el Grande a Plaza de España. Vale, y el Bernabéu e Ifema. Resultado: centro congestionado, concentración de hoteles en media docena de calles, apartamentos turísticos por doquier, pero todo ello insuficiente para atender la demanda. Resultado: precios por las nubes, dificil encontrar cosas en la almendra por menos de 20o€ la noche (pensiones con baño compartido en Moncloa por 140€!)
Y podríamos seguir con la movilidad (problema como consecuencia, en parte, del sprawl), y tabtas otras cosas.
Al final, las AAPP dicen que son liberales, que el mercado y no sé qué más. Pero lo único que hacen es regular, alargar plazos administrativos, etc. pero nunca impulsar estrategias y concretarlas en planes que, a la vez, ordenen y animen a los agentes e inversores.
En este foro llevamos años proponiendo planes de vivienda pública, de poner en valor los atractivos de la ciudad más allá del km2 del Centro, de descentralizar los suelos terciarios, sugiriendo mejoras en el transporte público y la autodependencia… Y quizá no insistimos lo suficiente en mejorar la legislación, simplificando trámites y controles, incentivando la competencia, etc. Y siempre con el objetivo de satisfacer eso que se llama “derecho a la belleza” en el entorno urbano.
Pero la actitud de las AAPP es la de no hacer nada. O casi, más allá de algunas renovaciones estéticas, de reforzar el centro de la ciudad, de mejorar alguna estación ferroviaria o de Metro, alhguna ampliación que está por ver, etc.