No, yo no creo que esa sea una función del técnico que redacta el proyecto. El problema no es ese.
Yo creo qu el Ayuntamiento tiene capacidad de sobra para conocer el estado de los armarios antes de intervenir sobre ellos. En el caso de Callao, por ejemplo, llevan así años y años, si el ayuntamiento no es consciente de su estado apaga y vámonos…
A partir de ahí, si esos armarios tienen un titular responsable de su mantenimiento, el Ayuntamiento puede requerirle que los limpie antes de instalar los cubrearmarios. Y si por cualquier motivo eso no ocurre o no está previsto en el contrato existente, el Ayuntamiento tiene mecanismos para resolver una actuación puntual, ya sea mediante sus propios servicios o mediante una contratación específica. Incluso podría hacerse un contrato menor de limpieza si fuera necesario. Lo importante es que herramientas hay, lo que parece faltar es voluntad para coordinar las actuaciones.
Porque el Ayuntamiento ha sido capaz de licitar el suministro e instalación de los cubrearmarios, redactar el proyecto, aprobar el presupuesto, coordinar la obra y ejecutarla. ¿De verdad el problema insalvable es coordinar que, el mismo día o el día anterior, alguien retire las pegatinas y limpie los armarios? Sinceramente, no me lo creo.
No estamos hablando de una actuación complejísima. Estamos hablando, simplemente, de hacer las cosas en el orden lógico: primero limpiar y después cubrir. Es un detalle básico que mejora muchísimo el resultado final y que cualquiera con un mínimo de sentido común habría previsto.
Disculpe Ud. si utilizo un tono coloquial a la hora de intervenir en este foro.
La solución es muy sencilla: establecer un protocolo que coordine la limpieza de un armario con la colocacion de un cubrearmarios. Insisto, no es poner satélites en órbita.
Parece que quieres añadir complejidad al asunto para explicar la desidia cuando no es complejo en absoluto y se soluciona en media tarde.
Es buscarle 3 pies al gato cuando todos sabemos que si quieres cambiar la decoración de tu salon, primero pintas y luego colocas los muebles y no al revés.
Ocurrió lo mismo en la reciente obra de Tirso de Molina. Carteles pegados por los siglos de los siglos.
Por supuesto, hice incidencia en la app y, por supuesto, no la han atendido. Los carteles siguen ahí pegados y la estructura metálica encima.
No busquemos excusas y sí soluciones. Es un ejercicio de falta de coordinación, de desidia y, lo que más me molesta, de falta de amor propio y sentido del trabajo bien hecho. La calle es la casa de todos. Recepcionar una obra con eso así me parece un dislate.
Si de verdad queremos que el Ayuntamiento empiece a tomarse este tema en serio, es fundamental que, además de enviar avisos a través de la app, presentemos quejas formales en la web del Ayuntamiento.
Por lo que estamos viendo, los avisos parecen tener un recorrido bastante limitado. En cambio, las quejas formales deben ser respondidas en un plazo máximo de dos meses y, además, la respuesta la emite un funcionario de alto nivel dentro del Ayuntamiento.
Yo presenté una queja por la publicidad colocada en armarios eléctricos y otros elementos de señalización y regulación del tráfico. La respuesta que recibí fue la siguiente:
Es cierto que el proceso lleva algo más de tiempo que enviar un aviso desde la app, pero merece la pena por el mayor nivel de seguimiento y la obligación de respuesta que conlleva.
Además comentan que es complicado identificar a los infractores (he visto bastantes veces al chaval que va en moto pegando los carteles…)
PD: Hasta recibir respuesta no tenía constancia de que los elementos de tráfico —y, previsiblemente, también los cuadros eléctricos— deben mantenerse limpios de forma obligatoria conforme a lo establecido en el contrato de mantenimiento correspondiente indicado en la respuesta por la queja.
Imagino que a la dirección del hotel no le hace mucha gracia tener la entrada principal oculta tras una marquesina de autobuses y enmarcada por armarios eléctricos en ese estado. Si fueran inteligentes, propondrían al Ayuntamiento desplazarlos corriendo con el gasto. (lo de la marquesina es más complicado)
Me juego un pie a que acabarán fuera tanto armarios como marquesina más pronto que tarde. Cuando hay negocios de este tipo de por medio suelen hacer caso.