Si yo entiendo que no te guste, ahí nunca voy a entrar, pero fue muy respetuoso, tanto en el enlace con con el edificio colindante como con los volúmenes. Además de que añadió un edificio de calidad al paseo, no como en otras ocasiones donde se destruyó para hacer algo anodino.
Él hizo lo mejor que pudo lo que tenía que hacer, que es meter toda esa edificabilidad, que es lo que el ayuntamiento de la época otorgó, a esa parcela. En esto, él, no fue culpable.
Y obviamente construyó en el edificio con el lenguaje de su época, al igual que se hacia en el pasado.
Ahora que sé que Antonio Perpiñá fue quien construyó el Centro Colón… Solo siento desprecio hacia este ser. Él es uno de los responsable que yo y muchas personas sintamos impotencia y dolor cada vez que vemos una foto antigua del Palacio de Medinaceli o del Hotel Florida. Deseo que se pase la eternidad en el bajo astral rodeado de fantasmas, que es donde se merece. Jamás le perdonaré. Mi más profundo desprecio y rechazo son eternos.
Carlos, el arquitecto no tiene la culpa del derribo de lo que había antes. Como ejemplo pongo a Fernando Higueras, que pidió al alcalde franquista de la época no derribar el antiguo ayuntamiento de Ciudad Real, como quería el propio alcalde, para poner un edificio de su firma. La próxima vez que le llamó, se habían cepillado el ayuntamiento.
Antonio Palacios fue un arquitecto maravilloso, pero no tenía especial miramiento en arrasar con todo lo prexistente en sus proyectos soñados, sin mostrar ningún respeto por la historia o arquitectura del pasado.
Por suerte, sus grandes proyectos de transformación urbana nunca se llegaron a desarrollar.
Bravo por Fernando Higueras; eso es ser una persona, no como Antonio Perpiñá
Por supuesto que Antonio Pepiñá es responsable!! Es uno de los varios responsables, como lo eran y serán para siempre: el alcalde de entonces, José Finat y Escrivá de Romaní, el promotor, el propietario y el jefe de obra. Cada uno tiene su parte de responsabilidad y culpa en esto. Su conciencia estará siempre machada por ese crimen colectivo patrimonial. Allá su karma, lo repito. Él sabía perfectamente que se iba derribar el palacio, por mucho encargo que recibiera. Y dicho esto no tengo nada más que decir de este repelente personaje. Lo vuelvo a repetir, jamás perdonaré a este hombre. Mi desprecio y espalda, eternas.
Pero tu no sabes si él estaba de acuerdo o no, o puedo haber hecho algo o no para evitar la demolición. Lo de Higueras lo sabemos porque lo comentó en una conferencia que está en youtube, pero tampoco sabemos hasta que punto este hombre simplemente se encontró con el encargo, o si podría haberse negado y con eso se hubiera “parado” el derribo. Lo dudo.
Creo que todos ellos fueron víctimas de su tiempo y creían que estaban haciendo cosas mejores, o regenerando la ciudad.
Lo que cuentan son los hechos. Este tipo diseñó un edificio, el llamado: Centro “Cáncer” de Colon, como yo lo llamo. Y lo construyó, punto. Eso es lo que cuenta; el resto es perderse en un mar de supuestos. Él recibió un encargo y por pasta lo aceptó. Porque él salió ganando con esto, cobrando claro. Por pasta le dio igual arrasar un palacio, como a la constructora claro. Ese es el amor que tenía Perpiña por Madrid. Para mí este tipo solo es víctima de su supina ignorancia, eso no lo exculpa de nada. Que tenga suerte por el bajo astral. Yo jamás blanquearé quien destruye patrimonio. ASCO.
Me imagino al Maestro Martín y Petrus Petri en Toledo…Recuso hanc cathedram aedificare mosque caliphato demolito
Admiro tu vehemencia @CarlosTen en muchas ocasiones, y comparto muchas veces tus ideas, pero hay que entender que la arquitectura contemporánea, en buena medida, también serán los monumentos del futuro, y en la actualidad, Madrid esta perdiendo patrimonio a raudales.
La culpa de esas perdidas patrimoniales no es de los arquitectos, es del ayuntamiento que no supo y no quiso mantener esos edificios para beneficiar a intereses económicos afines al régimen. Hay que recordar que aquello ocurrió en tiempos de una dictadura, con lo que la queja no era tan sencilla como pensamos.
Además en aquella época se tenia una idea de progreso semejante un poco a la que tenemos en la actualidad, en la que lo único que prima es el beneficio y en la que todo lo que no era socialmente validado, se consideraba destruible. Los expertos, no contaban.
Madrid nunca ha tenido un alma propia con un orgullo local…y en los últimos 200 años nos hemos caracterizado por querer ser como los demás, pero 20 años después. Y a las pruebas me remito, nuestro país vive un momento de crecimiento económico espectacular, un momento de trascendencia internacional como hacia siglos, nos hemos convertido en un país con un peso en Europa que ni nuestros abuelos hubieran imaginado…y aún así, en vez de ser una ciudad puntera en su planeamiento, con una apuesta a futuro por un crecimiento sostenible moderno y unos criterios ejemplares de rehabilitación urbana, seguimos haciendo el urbanismo de 1997.
Deberíamos exigirnos más como sociedad con nuestra ciudad y con nuestro patrimonio. Por eso, como te he dicho al principio, comparto muchas veces tus ideas, pero sin olvidar que la historia no acaba en 1930. Un saludo!
La pérdida de patrimonio en Madrid, y de otras ciudades españolas durante el desarrollismo lógicamente responde a muchas causas:
Razón Económica. Los planes de desarrollo ideados por los tecnócratas y economistas Laureano López Rodó y Fabià Estapé permitieron salir de la autarquía franquista y desarrollar el país económicamente; ello facilitó la especulación inmobiliaria, responsable de destruir palacetes de LA Castellana y más edificios; ahora bien, eso no justifica en absoluto destruir patrimonio.
Razón incultura. La falta de cultura patrimonial y de cultura en general, hizo el resto. Ciertamente, en esa época los palacios se consideraban, la mayoría de los casos, inmuebles viejos sin valor. El vacío legal y carencia de protección hizo el resto.
Razón ideológica. Muchos arquitectos, como Antonio Lamela admitieron luego que lelos destruyeron palacios, por una razón también ideológica, por su animadversión hacia la aristocracia alfonsina por responsabilizarla causante de los males y desgracias de España.
Ahora bien, al margen de todas estas circunstancias, la culpa aquí del plan urbanístico de la Plaza Colón, fue de varios agentes: el alcalde y ayuntamiento completo en primer lugar, el promotor, la constructora, el propietario, y…Y…por supuesto, de forma indirecta, del arquitecto.
En un asesinato, ¿un cómplice es responsable? Por supuesto que lo es, puesto que facilita el acto de quitar la vida a una persona; aquí es lo mismo. Este individuo colaboró en ese despreciable plan de destrucción, pero no solo del palacio de Medinaceli, por si fuera poco, sino de varios edificios emblemáticos, para acabar de arreglarlo.
En fin, no tengo más que añadir. Para mí el tema del palacio de Medinaceli es muy doloroso, y saber que esta especie de “persona” fue quien colaboró en esto me pone enfermo. Insisto, que le vaya bonito por bajo astral, que es donde debe estar y no salir nunca jamás. Tiene todo mi desprecio absoluto para siempre. No quiero saber nada más de este ser. Os pediría un favor, no me habléis más de este personaje, no me hace bien. Gracias. Saludos a todos.
Pues la verdad que el Palacete de Anglada, el Hotel Florida y la Plaza de Toros de Goya fueron grandísimas perdidas, sobre todo teniendo en cuenta los adefesios posteriores.