Voy algo tarde, pero Madre mía.
En uno de los momentos más grises de su historia, simbolizado en el atentado estético perpetrado por Almeida en la Puerta del Sol, Rosalía ha decidido aportar algo de «luz» a la ciudad. Aquí ha inaugurado la campaña de su cuarto álbum por razones que se me escapan. La artista es catalana, en su álbum colabora Sílvia Pérez Cruz, entre artistas de todo el mundo que cantarán en muy diversos idiomas (Björk, Yves Tumor), y la misma acción en Barcelona tenía más sentido para mí. Barcelona siempre quiso ser cosmopolita. Madrid, pues no se sabe. Si sus gobernantes buscaran «cosmopolita» en la RAE -«familiarizada con las culturas y costumbres de diversos países y abierta a ellas»-, me los imaginaría respondiendo sin titubear: «depende de qué países». Y cuánto dinero aporten, claro.
Aún entre los 500 artistas más escuchados en el mundo pese a que hace más de un año que no publica absolutamente nada, Rosalía es una artista global. Tiene el doble de oyentes en Ciudad de México que en Madrid, y tiene en Santiago de Chile los mismos que en la capital española. Podría haber ideado cualquier performance «arty» en Nueva York, o aprovechando que su álbum será religioso, haber convocado a la prensa en algún monasterio o capilla que se hubiera prestado a tales efectos, como se prestó la Catedral de Toledo a Nathy Peluso y C. Tangana, por mucho que aquello acabara muy mal.
Si no es por Rosalía Nadie conoce Madrid.
Antes de llegar Rosalía, Madrid no era “cosmopolita”, era un pueblo.
Como hay más oyentes den México DF, debería haberlo hecho allí.
O mejor en NY, que si no no molas.
Ya no sabe uno si es porque no les gusta Madrid, si lo ven como un sitio cutre o que tienen que llenar un link con palabras para que la gente haga click y les lleguen unos eurillos.
Hace no mucho fue el espectacular desfile en la plaza mayor, se ve que ellos tampoco tenían idea de lo que hacían viniendo a esta aldea de paletos sucia y gris.
Ni me gusta la moda ni escucho a Rosalía, la ciudad está sucia y tiene que arreglar bastantes cosas, pero no se me ocurre criticar que la pongan en el mapa personas/eventos que tienen repercusión mundial.
En todo caso, habría que analizar por qué si Madrid está tan mal, deciden hacer esas cosas aquí (y si no hay que sacar la chequera mejor).