Lo pongo por aquí, al estar en el entorno próximo del parque Regional del sureste.
La señal interpretativa me sobra. Vaya manía de poner cachivaches.
Una persona detenida y otro investigado por cazar de forma furtiva en el Monte de El Pardo: ambos eran reincidentes
Esperemos que alguna vez lo habran al publico para darnos poder disfrutar de este paraje que tiene que ser impresionante.
NO!! ese espacio debe preservarse de forma integra. Es una reserva única.
Ya hay mucho espacio por donde las personas pueden transitar para hacerse una idea de lo que hay.
Abrirlo supondría ejercer una presión enorme en un ecosistema que se conserva en perfecto estado gracias a que no se puede acceder a él. Y como digo, hay entorno de sobra que no esta vallado, por lo que no es necesario abrirlo.
Pongo esto por aquí ya que no hay un hilo especifico sobre este tema tan concreto.
Me parece un proyecto súper interesante y súper bonito además de tener un objetivo precioso y que afecta no solo a la repoblación de esta especie si no también a su uso a nivel gastronómico.
BRAVO!
Seguro que mucha gente no lee el articulo completo, así que pongo la conclusión del mismo que esta al final del todo.
En los próximos años, la plantación de Arganda será un gran banco de pruebas: qué genotipos sobreviven mejor, cuáles producen frutos más interesantes, qué técnicas de reforestación funcionan realmente. Y esos datos, unidos al trabajo del Banco de Germoplasma y de la investigación gastronómica, pueden marcar un antes y un después. Puede que, dentro de unos años, no solo reconozcamos al madroño en el escudo. Puede que lo volvamos a encontrar en senderos, barrancos, parques, montes… y también en nuestras mesas. Y quizá, entonces, dejemos de verlo como una reliquia simbólica y lo percibamos por lo que siempre fue: una pieza vital del paisaje madrileño. Porque a veces, para conservar un símbolo, hay que volver a sembrarlo. Y en Madrid, el madroño está empezando a echar raíces de nuevo.
Pero tiene un sentido más de restauración ambiental, o más simbólico…?
Me alegra que se recupere algo autóctono, conste.
Los objetivos de este proyecto son múltiples y súper interesantes todos. Los dos principales son la recuperación ambiental y el uso de esta maravillosa planta con fines agroalimentarios. Pero también tiene fines ornamentales, de preservación, y un largo etcétera.
Además, tiene el valor añadido de su valor sentimental o simbólico (pero esto ha sido mas usado por los periodistas de la noticia como reclamo).
La investigación que van a hacer con esta planta va a suponer un cambio radical para la misma en la Comunidad de Madrid y el resto de lugares que quieran interesarse sobre los frutos (nunca mejor dicho) de este proyecto maravilloso.
Los madroños son unas plantitas que, por sus características, han ido poco a poco desapareciendo de los ecosistemas.
El principal problema que presentan es su enorme lentitud en establecerse durante los primeros años de su vida.
Pueden tardar entre 3 y 5 años en establecerse, con un crecimiento extremadamente lento que les hace vulnerables a los herbívoros, a la presión humana y a la supervivencia en lugares que han sufrido cambios radicales por la actividad humana.
No tienen una capacidad de respuesta tan rápida a los cambios como otras plantas durante sus primeros años, con lo cual, su supervivencia está muy condicionada. Además el uso de su madera para hacer carbón o utensilios en otras épocas ha llevado hasta su desaparición en muchísimos entornos. Es una planta que ha sufrido muchísimo con la presión humana por sus características tan particulares en sus primeros años de vida.
Con este proyecto, van a investigar y seleccionar aquellas plantas que tienen mayor ventaja y mejor respuesta para proyectos de introducción ambiental, también para encontrar aquellos individuos que tienen mayor ventaja y supervivencia en suelos y ecosistemas que han sido muy modificados por el ser humano.
Van a buscar también dentro de esta variabilidad los que tienen frutos más dulces y sabrosos para una futura industria agroalimentaria (licores, mermeladas, salsas, etc.).
O para usos ornamentales, con individuos con mayor floración que, posteriormente, serán frutos más coloridos en otoño.
Y lo que es más importante: el propósito principal es preservar la diversidad genética de esta especie. El trabajo del IMIDRA es importantísimo. Va a recolectar información genética y frutos de madroños por toda la Comunidad de Madrid, y otros lugares de la Península Ibérica para encontrar todo esto que te comento.
Además, van a trabajar con el Banco de Germoplasma, que el equivalente humano sería como un banco de embriones, donde guardarán toda esta valiosa información para preservar esta especie a futuro. El banco de germoplasma más famoso del mundo es el Banco Mundial de Semillas de Svalbard. La conclusión es que lo que van a hacer va a suponer que la presencia del madroño en la Comunidad de Madrid y en sus entornos naturales se vea muy fortalecida, con repoblaciones en lugares donde ahora tendrían poco éxito, su uso en gastronomía, en parques y todo lo que puedas imaginarte. Este proyecto es maravilloso y fascinante.
Hablando de madroños, “esto” es lo que ha hecho Patrimonio Nacional con el Madroño singular del Jardín del Parterre de Aranjuez. Más de 130 años para acabar así, arrancado de cuajo y arrojado junto a los escombros.
Como es una obra del special one (y no me refiero a Mourinho precisamente) las asociaciones de siempre, a callar que chispea.
Foto de Manuel Vergara Barrios.
Madre mía. Mira que lo tenían fácil para hacer su traslado a algunos de los miles de jardines que hay en Aranjuez.
