Yo cada vez estoy más convencido de que hay que poner un tope de hoteles por barrios o distritos, para que todas las plazas se vayan desparramando por distintos barrios.
De tener hoteles y turistas Carabanchel o Tetuán, los políticos no lo tendrían como los tienen.
No estaría mal aumentar la densidad hotelera en torno al rio, por ejemplo. A ambos lados. Un sitio agradable que está a tiro de piedra del centro. Inlcuso con hoteles de 3 estrellas u hostales.
Puesto que hace unos días se produjo un debate sobre los niveles de delincuencia y criminalidad en Barcelona y en Madrid, aquí os dejo un vídeo de un experto en criminología que ha estado en la Asamblea de Madrid ante todos los grupos parlamentarios.
Hace unas predicciones terroríficas para los próximos años, indicando incluso que llegarán a niveles jamás conocidos en la historia de España.
Merece la pena escucharlo para abrir los ojos sin prejuicios ni politiqueo.
Hay multitud de hoteles en Carabanchel y Tetuán. Por ejemplo, en Tetuán está el Meliá Castilla, el Canopy, el Nyx, H10 tribeca, o el EXE Plaza Castilla.
Algunos distritos “pobres” como Fuencarral, tienen, por ejemplo, el Eurostars Madrid Tower
Pero es que valdeacederas y almenara (que supongo te refieres a la zona “pobre” son barrios residenciales, como cualquier otro barrio residencial sin oficinas cerca.
¿Y cuál sería el problema? A mi no me importaría ver hoteles en Francos Rodriguez, Bravo Murillo, en sus perpendiculares, algunos hoteles pequeños bien pensados entre viviendas…
Donde siempre he echado de menos más hoteles es en el eje Cea Bermúdez - José Abascal - María de Molina porque es un eje urbano que comunica la N-VI con la N-II. Algunos hoteles modernos nivel 3-4* vendrían bien.
El 4C de bravo murillo está enfrente de francos rodriguez. Y un poco más abajo ya en el barrio de alvarado-estrecho tienes un AC-Marriott en la Calle Los Vascos. Zona de residencias universitarias, por cierto.
Ya son más de 60 urbes en el mundo las que cuentan con un “alcalde para la noche” o una oficina especializada en la gestión de la convivencia, productividad y cultura que se desarrolla cuando el sol se apaga.
Como concepto, la ciudad 24 horas no es un modelo nuevo. En los años ochenta, el sociólogo estadounidense Murray Melbin trazó una analogía entre la escasez de suelo y la escasez del tiempo, convirtiendo a este último en la “nueva frontera” en el proceso de urbanización. Pocos años más tarde, el término “ciudad 24 horas” surgió casi de manera simultánea en distintas partes del mundo como una plataforma para mejorar la seguridad nocturna de los centros urbanos y un catalizador de procesos de regeneración. Sin embargo, desde sus orígenes, el concepto estuvo cargado de desconfianza por parte de aquellos que temían que activar las ciudades durante la noche no dejaría lugar para el descanso, el ocio y la salud mental de los ciudadanos.
Otra consecuencia de ser una “ciudad global” será la inmigración masiva pero a nivel de subir el precio de la vivienda dependerá del nivel adquisitivo de esos inmigrantes, que creo que por lo que te refieres será nivel bajo y buscarán alquiler de larga duración, sin embargo el turista tiene nivel adquisitivo más elevado y busca corta duración por lo que demanda alquiler turístico y a más viviendas Airbnb pues menos oferta de alquiler tradicional lo que conlleva a una inevitable subida de precios que sufren los que trabajen aqui.
Estamos olvidando uno de los fenómenos más notables de los últimos años, la plétora de inversiones inmobiliarias (como inversión o segunda residencia) por parte de los más pudientes de Iberoamérica (por denominarlos de forma aséptica), que se han empezado a fijar en Madrid tras décadas de fijarse en Miami, y el aparejado incremento de la demanda de vivienda premium, generando un efecto cascada y otro escalada, tanto en los precios como en las características de lo que sale al mercado.
Como decía el otro día… En Madrid las inversiones son bienvenidas. Si recibes así a los que van a poner dinero en tu ciudad, lo normal es que no lo hagan (y algunos tan contentos).
Pero es que si encima el Ayuntamiento, con su alcaldesa al frente, avala que se trate así a los inversores… Estos van a pensar que el ayuntamiento les va a poner trabas para invertir. En Madrid la sensación es distinta. Negociaciones como la de la Ermita del Santo o la de El Corte Inglés en Méndez Alvaro, en las que se obtienen equipamientos para el barrio, muestran que estamos en una buena senda. Llega el dinero de los inversores y con ello los empleos.
Bueno, en lo que llevamos de 2022 Madrid tiene un % más alto de paro que Barcelona, no creo que las inversiones de esos grandes inversores sean tan intensivas en cuanto a generación de empleos.
Y otro asunto. No olvidemos que cuanta más vivienda se estaba construyendo en nuestro país y en nuestra región, es cuando estaba más cara también.
No basta con construir mucho y abrir la puerta a todos los inversores posibles, también importa cómo se construye, para quién, en qué régimen y cosas así.