Esa es una postura.
Y es cierto que es un foro pequeño, aunque (yo creo, no sé de más foros) con bastante tráfico.
La relación de visitas de personas conectadas (tú o yo) y personas no conectadas (lectores anónimos) en un día normal llega a ser de 1 a 7. Vamos, que hay mucha más gente que nos lee de la que escribe. Por supuesto, dudo totalmente que Carabante o Almeida, mucho menos Ayuso, lean este foro. Es evidente, y en el caso de los primeros dos me lo han confirmado, que aquí se tratan asuntos que inquietarles no les inquietan mucho.
Pero este foro no deja de ser un principio de acción. Aquí se lanzan propuestas, se definen cosas o denuncian situaciones que luego, días, semanas o meses después, uno termina leyendo en redes o incluso en la prensa.
Creo que en ningún lugar se ha tratado de forma tan completa y recurrente lo del ruido visual en Madrid. Pues terminó en el pleno de Cibeles. Proyectando fotografías realizadas por foreros, ni más ni menos.
Recuero leer por primera vez aquí, hace años ya, lo de la arquitectura cebra. Ahora resulta que aparece en prensa, medios de arquitectura especializados o en la televisión. Y a veces con enfoques calcados al foro, cuando no ha colaborado algún forero en la redacción del artículo.
Contenido de este foro terminó en un artículo de El País sobre cerramientos anárquicos, y era algo sobre lo que antes rara vez conseguías leer en prensa.
El libro sobre la ciudad más relevante de estos cinco años, Madrid DF, cita directamente al foro.
Pues así con unas cuantas cosas más.
¿Hará algo Almeida? Seguramente no.
No hace tanto, cuando estaban los de Ciudadanos, sí nos confirmaron que el área seguía el foro. De hecho, salió alguna vez algún programa o plan que curiosamente se parecía mucho a propuestas y denuncias que se habían comentado aquí ![]()
Pero no está mal recordar, para cerrar el círculo con la malvada Mordor, que la gran transformación barcelonesa fue precedida de casi dos décadas de debates y reivindicaciones de asociaciones vecinales, foros profesionales… hasta que se dio la situación que atendía muchas de estas demandas y denuncias, lanzando una programa de medidas y una batería de proyectos que transformaron la ciudad, muchas veces cimentando en lo que estos colectivos habían pedido y denunciado. No salió de la nada, ni fue una iniciativa exclusiva de políticos, ni de la ETSAB y el COAC.

