Madrid copa la llegada de trabajadores de otras comunidades y Cataluña pierde atractivo.
La capital aumenta su diferencia como principal destino de los trabajadores desplazados, mientras que Cataluña ha pasado de tener un saldo positivo de 20.000 empleados a apenas 600 en solo un año por la fuga de talento tras las concesiones a los independentistas.
La movilidad geográfica de los trabajadores repuntó en España un 2,4% el año pasado, después de varios años de caídas. En este contexto, Cataluña ha dejado de ser un polo de atracción para la mano de obra nacional, frente a Madrid, que aumenta su ventaja como principal destino de los trabajadores del resto de comunidades autónomas. Así lo muestran los datos publicados recientemente por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en el informe de Movilidad geográfica de la contratación en España para 2024, dentro del cual se realiza un análisis de todos los contratos realizados a lo largo del año pasado, cuando en éstos no hay coincidencia entre el lugar de residencia del empleado y su centro de trabajo.
El estudio señala que, durante 2024, el 16,06% de los contratos que se firmaron en España implicaron una movilidad entre provincias; mientras que el 11,17% conllevaron un desplazamiento entre comunidades autónomas. Estos datos suponen un crecimiento del 2,39% y del 2,40% interanual, respectivamente. Si bien las cifras todavía están lejanas a las registradas en 2019, el año previo a la pandemia, se trata del primer incremento en este indicador desde 2022, cuando se aprobó la reforma laboral “que favoreció la contratación indefinida y redujo la temporalidad, lo que a su vez contribuyó a una disminución en la cantidad de contratos”, valoran desde el SEPE. Este éxodo nacional afectó, durante el año pasado, a 4,1 millones de trabajadores.
La cifra de trabajadores desplazados ya supera a la registrada en 2015, y recupera una tendencia alcista que puede explicarse, entre otros motivos, por los resultados récord registrados por el turismo durante el año pasado. No en vano, los servicios concentraron el 66,15% de los contratos que implicaron movilidad interprovincial y dos tercios de los que conllevaron un desplazamiento entre comunidades autónomas. En total, más de 2,7 millones de contratos.
Sobre el total de contratos con movilidad geográfica en cada sector, la agricultura y la pesca se sitúan a la cabeza, con más de un 20%. Le siguen la construcción y la industria, sectores donde un importante número de trabajadores, alrededor de medio millón en conjunto, tuvieron que desplazarse de sus lugares de residencia a otras provincias o comunidades autónomas.