En mi experiencia, y en eso de las inversiones he visto mucho… Mi opinión es: No se trata de poner ladrillos para atraer inversiones. Las inversiones lo generarán. Lo más importante es el intangible. Si se quiere atraer inversores y talento, la receta es sencilla, la voluntad de querer poner los ingredientes es otra cosa. Hay mucha ideología demagógica de personas que prefieren extraer de los demás que aportar al crecimiento.
Los ingredientes son: A) Una Administración más ágil. La madrileña es más ágil que la nacional pero deja que desear. Los Bálticos o el Reino Unido (me encanta https://www.gov.uk/ y lo fácil que es usarla.) como ejemplos. B) Impuestos bajos. Se recauda más gravando menos en una economía mayor. C) Una energía barata. España está especialmente bien posicionada para optimizar las renovables, pero el esfuerzo tiene que ser CONSTANTE (sin bandazo tipo “impuesto al sol”). D) Agilidad en los pagos. NO al financiamiento a costa de proveedores. Las bienes/servicios se obtienen y se tiene que pagar. Las Administraciones Públicas son las primeras que deben dar ejemplo y son justo las peores pagadoras. E) Agilidad en las relaciones labores. NO al Estatuto del Empleado Público. NO a la casta protegida de los contratos fijos. En España hay un auténtico apartheid laboral. F) Una auténtica dignificación social del emprendedor. Ni son/somos explotadores, ni pícaros… gente muy trabajadora, arriesgada y con ideas, más bien.
Talento hay. Las PYMES son las que crean el empleo. En España hay desempleo porque son más bien Pequeñas y no Medianas (Alemania). Para que crezcan/amos para ser medianas y mayores generadores y empleadores, véase la receta anterior.
Yo a esto le pondría un asterisco mayúsculo. Además de que la sentencia no es cierta, creo que el objetivo debería ser el equilibro o un desarrollo compensado. Bajar impuestos no es una varita mágica como alguna vez se ha dicho por ahí.
Quiero decir, si por ejemplo la ciudad vive un boom turístico y de residentes millonarios, crear una tasa turística y un mayor IBI en las viviendas millonarias, para que ese crecimiento revierta en la ciudad (equipamientos, servicios, vivienda pública, zonas verdes, limpieza…) no estaría nada mal. Ese aumento de presupuesto podría ayudar a que el Ayuntamiento se meta, además, en proyectos que suponen una actividad económica evidente (viveros de empresas, reformas urbanas, mercados municipales).
Los de patrimonio, IBI y demás redistributivos y que gravan rentas no tengo nada claro que aumenten la actividad económica y ayuden a recaudar más cuando se eliminan o rebaja. La administración también tiene capacidad de crear riqueza (por ejemplo, de construir más vivienda asequible, tendríamos miles de familias más con mayor capacidad de consumo, más la propia actividad económica que genera la construcción de vivienda).
En Madrid hemos bajado muchos impuestos redistributivos (es decir, que benefician las rentas de los que más tienen) a cambio de sacrificar, por lo que parece, proyectos ambiciosos, una gama de servicios públicos, la ampliación de las infraestructuras o la agencia de vivienda. Parece que aplicado acrítica o de manera electoralista no compensa.
Yo apostaría por bajar impuestos productivos y de contratación.
Empiezo a pensar que bajar impuestos patrimoniales y rentistas solo tiene un objetivo electoral y populista. Igual que la ridícula política del Gobierno de subvencionar compras.
La prensa madrileña conservadora, cada día más parecida a la catalana. Siempre mirando al vecino y viniéndose arriba cuando sale mejor parada en la comparación. Menudo titular más patético.
Repito, hace 15 años ya viví en Barcelona este tipo de titulares, pero al contrario, y no paraba de pensar: “qué acomplejados, de verdad”.
Pues, ahora, al revés.
Me salió este vídeo en YouTube, tampoco buenísimo, aunque deja claro que sí, Portugal se está concentrando en una gran región urbana costera, que se alarga desde Lisboa hasta Vigo.
Queda Madrid en una singular posición entre dos corredores urbanos costeros, la Banana Dorada que llega desde las ciudades mediterráneas italianas y francesas hasta nuestro Corredor Mediterráneo (de Barcelona a Murcia) y luego este, seguramente más débil de momento, corredor atlántico portugués.
Desde hace un tiempo veo que Madrid debería (de tener un plan de región urbana o de área metropolitana; que no lo tiene) crecer hacia el sur y el este, tal vez consolidando un corredor del Tajo más que razonable.
Las limitaciones hacia el norte y hacia el este son más claras, especialmente por las cadenas montañosas y la orografía… A partir de Guadalajara ciudad se extiende un vacío hasta básicamente Zaragoza.
Tal vez sería razonable hablar de una red de Cercanías de la Región Centro, con distintos nodos o centros (Madrid, Toledo, Guadalajara, Alcalá, Talavera, Aranjuez, la Sierra) reactivando y dinamizando muchos núcleos de la zona.
Viendo la descomunal crisis de vivienda que sufre Madrid y que nadie quiere resolver, el auge del teletrabajo (menos gente necesita vivir cerca de la oficina) y la extensión de la AV es razonable suponer, acelerando una tendencia que ya existe, el aumento de población de cada vez más pueblos y ciudades medianas que rodean Madrid.
Siento si os aburro, pero estas consideraciones tan vagas (hacia dónde priorizamos el crecimiento metropolitano) condicionan decisiones tan decisivas como el trazado de la red de Alta Velocidad o la elección de la localización de un segundo aeropuerto.
Por ejemplo, parece que se hace bastante razonable Los Álamos si, más equidistante entre Madrid, Toledo y Talavera, si el objetivo es extender la inercia metropolitana por la cuenca del Tajo.
O que de planear hacerlo así… tal vez la Alta Velocidad hacia Lisboa no debería pasar por Toledo para pasar por los Álamos e ir directo a Talavera.