Creo que era un piso en el ático, por Príncipe de Vergara, para el portero. Este fue ampliando con cerramientos. Nadie hizo nada, así que prescribió. Pero ¡atención! que algo prescriba no significa que vuelva a ser legal.
Sumó una burrada de metros cuadrados. Un pisazo. En un ático. En príncipe de Vergara.
El caso es que sus herederas quisieron hacer una reforma, llamaron a la arquitecta, tramitaron todo el proceso de reforma… De alguna forma llegó la alarma al ayuntamiento (¿alguna denuncia?) y terminaron tirando la mayor parte de los añadidos.
La ciudadanía acaba asumiendo, sin capacidad, y con simple ánimo de mejorar las cosas, el rol que debería tomar la inspección o la policía municipales.
Lo que no puede ser es que los particulares destrocen el paisaje urbano, que es de todos. Y, para colmo, con cierta, digamos, invisibilidad municipal.
En mi opinión todos esos cierres deberían eliminarse.
Mirar la diferencia entre el edificio con los cerramientos anárquicos y el de al lado que mantiene la armonía. Un sin sentido, pisos de millones de euros, en fin…
Que la calle sea en algunos tramos (y lo fuese aún más antes de la construcción del túnel) una autopista urbana, favorece bastante los cerramientos chungos.
En la glorieta de Santa María de la Cebeza hay dos de los casos más sangrantes. Además son dos edificios enormes, que hacen que el dolor a la vista sea aún mayor.