Un diez a tu pequeño alegato. No soporto la soberbia de algunos que utilizan la ridiculización y la burla constante como argumento. Sobre todo cuando este es contra una mera escritora que te molestaba por lo que contaba.
Almudena Grandes, una persona cuyas mayores glorias son decir:
“cada mañana fusilaría a dos o tres voces que me sacan de quicio”
“¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una patrulla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos?” cuando habló de violaciones sufridas por monjas a manos de los milicianos durante la guerra civil española
Por no hablar de que dijo que la “daba asco caminar por Madrid, que solo estaba lleno de fachas”
Perdona pero no. Habrá sido una gran escritora, pero como persona deja muchísimo que desear. Y por tanto, para nada es digna de llevar un nombre así.
Dedícala una calle o una biblioteca, pero lo otro es una barrabasada impuesta en la lucha tuya-mía entre el Gobierno y la CAM, además de un insulto a todos los madrileños
Ya anunciaron la de León de ADIF también tras un pacto del PSOE y la UPL.
Hasta ahora se llamaba Estación de León - Puerta del Norte (desde hace 100 años)
Decidieron que debía de ser un rey por eso del leonesismo, y que por temas de feminismo, una reina. Pues hablaron que debía de ser la primera reina de Europa la que le diera nombre:
Estación de León - Reina Urraca I de León
Pero oye, luego filtraron que el nombre, no era muy agraciado para los foráneos y que debía ser diferente. En León claramente no hubo más reinas, así que trataron de buscar consortes con personalidad propia. De este modo optaron por la madre de Urraca:
Estación de León - Reina (Consorte) Sancha de León
Y no, no es coña todo esto
No había ninguna necesidad de retocar el nombre a Barajas, ni a Chamartín, ni ahora con Atocha. Tampoco era necesario poner nombre de infanta a hospitales. Ni parques o buques de la Armada al rey emérito, etc.
Se ve que has leído poco o nada a Almudena. De ahí que saques las cosas de contexto y no entiendas el significado de lo que la escritora quiso decir y que tantas veces se le preguntó. Está bien que no comulgue con sus ideales, pero evidentemente era una persona más cultivada como para resumirla en dos frases que obviamente no gustan a nadie como estás haciendo porque te caiga mal por “roja”.
No soy partidario de jugar con la nomenclatura de las infraestructuras españolas a costa del contribuyente (bueno ni aunque lo pague vodafone), y menos como lucha de egos entre gobierno y alcaldía/comunidad.
Tampoco pido unanimidad a la hora de alabar la memoria de personalidades de tiempos modernos, que siempre conlleva más polémica que figuras de otros tiempos, lo que sí se pide es respeto. No por ella, si no por los que no opinamos igual. Seguro que muchos de vosotros criticaríais a Maria Zambrano, Rosalía de Castro, o Clara Campoamor de haber nacido en su época. Con esto, no estoy comparando a Almudena con nadie, solo estoy diciendo y repito: Os llenáis la boca de honra a España y a muchos os molestan más homenajes a novelistas, poetas y mujeres que a generales del régimen.
Lo dejo ya, Atocha para todos seguirá siendo Atocha, que nadie se escandalice.
Por esa razón ponerle nombres de famosos a espacios públicos tiene más peligro que ser afeitado por un barbero sordo y ciego. Mirad en qué se está convirtiendo poco a poco el mundo con la corriente retro-historicista de juzgar con los valores de hoy lo acontecido hace lustros… A la “probe” Almudena le doy solo unos cuantos años para que su nombre resplandezca en el frontispicio de la estación de Atocha, metafóricamente hablando. Si en América lo han hecho con las estatuas de Colón & Co, pues atémonos los machos, un día derrocarán las estatuas de Cervantes, Calderón y hasta de Goya, por haber producido arte contaminado de machismo. Sería un no acabar.
Sólo voy a decir que estas cosas cuando son bienintencionadas se hacen con consenso. En el caso que nos ocupa el consenso debería existir, primero y por encima de todo, en la ciudad que alberga la estación de marras. Como creo que es evidente que ese consenso es inexistente, sobra decir que algunos están instrumentalizando al nombre de Almudena Grandes para atizar a un rival político, y si yo fuera su viudo o su hijo me cabrearía bastante y sería el primero en pedir que por favor, no la quieran tanto, y que se abstengan de utilizar el nombre de mi familiar para nombrar absolutamente nada.
Por lo demás Atocha seguirá siendo Atocha, que además, como bien dijo hoy la presidenta de la CAM la Virgen de Atocha ya le otorga a la estación un nombre de mujer (suponiendo que ese fuera el objetivo).
Esto es directamente falso.
La historia de la Virgen de Atocha se remonta al siglo VII.
Ya en el siglo XI había una ermita dedicada a la Virgen en la zona de la actual basílica, y Carlos V construye la basílica en el siglo XVI.
En mi opinión, sí que es una clara instrumentalización del nombre de Almudena Grandes por motivos políticos en una eterna lucha entre Gobierno y Comunidad de Madrid. La gente la seguirá llamando Atocha. Me preocupa más lo que puedan hacer con la reforma de la estación, su entrada, la plaza Carlos V (que ahora da pena) y el monumento 11-M (que siempre me pareció un despropósito).
Independientemente del tema político,
está claro que la relevancia histórica y talla de la figura de Almudena Grandes no es lo suficientemente grande para dar nombre a una estación de la importancia de Atocha.
Pero es que ni de lejos, vaya.
Literalmente la estación principal de España, con sus cientos de años de historia y miles de figuras de primer orden mundial…con el nombre de una columnista de El País.
No pongo ni quito rey. He traído otra versión.
¿Soy el único que nunca supo nada de Almudena Grandes hasta que se murió?
Desde luego, no entiendo que hace su nombre en la estación más importante del país. Incluso en una calle importante me parecería muy excesivo.
De todas formas lo que más me sorprende es que un gobierno, el que sea, pueda decidir el nombre de una estación como Atocha, ¿el nombre de la ciudad también lo puede decidir?¿Ya puestos, puede un Gobierno cambiar el nombre de Madrid?¿Donde se regula todo esto? ¿Quien lo decide?¿Los madrileños pintan algo en esa decisión o depende de una Ministra nacida en Gavá?
Por otra parte habría que ver en que consiste exactamente eso de “cambiar”. Que una Administración decida utilizar un nombre concreto no cambia los hábitos y costumbres de los ciudadanos, ¿quien se refiere al aeropuerto de Barcelona como Josep Tarradellas?
Yo tampoco conocía gran cosa de ella.
¿Por qué no va a decidir el gestor de las infraestructuras sobre el nombre de las estaciones que gestiona?
Yo ya he dejado claro que no me gusta este cambio, ni los anteriores, pero si cuestionamos esto, pues hay que cuestionar todo, por ejemplo que la CAM pueda decidir el nombre de un hospital en lugar de hacerlo la comunidad sanitaria.
Si pones algo que es mentira…
Ahora dilo sin llorar.
No sé si van por ahí los tiros pero, estas cosas solo consiguen que la gente discuta de nimiedades mientras lo verdaderamente importante pasa desapercibido. Así entiendo yo este tema.
No me importa demasiado cómo se llame la estación, aunque si opino que sería mejor llamar Almudena Grandes a algún teatro o recinto relacionado con la cultura, como pasa por ejemplo con el teatro Fernando Fernán Gómez. Este tipo de infraestructuras es más común, incluso a nivel internacional, que lleven nombres importantes para el estado en sí: jefes de estado, presidentes… Pero lo dicho, que no deberíamos darle tanta importancia a estas cosas yo creo.
Al menos en mi escala de poderes, son las administraciones las que se deben a sus ciudadanos y no al revés. La administración debería usar el nombre que quieran los ciudadanos, no al revés.
En cuanto al ejemplo de la CAM que citas, creo que no es lo mismo poner un nombre a un nuevo equipamiento, que lógicamente deberá tener un nombre (el que sea), que cambiar un nombre ya existente y arraigado. La CAM podría al menos preguntar a los madrileños que nuevo nombre se debe emplear.
Yo no sé si es mentira o no, he traído otra versión. Si tú dices que es falso, pues ok.
Pero la Virgen recibe ese nombre de algo que precede a la advocación.