Yo no sé que vino antes, si la gallina o el huevo, pero es muy curioso esa imagen de “la capital” que tenemos en España a distintos niveles, supongo que por ser un Estado antiguo y con una temprana estructura centralizada (a todos los niveles, provicial y nacional, y más recientemente, autonómico).
Temo que en gran parte llegue a ser, incluso, algo “pisicológico”, “si no has llegado a vivir en un capital es que no has progresado”, o decisiones de los políticos de turno como priorizar la conexión AV de la capital de provincia frente a un correcto funcionamiento de la red ferroviaria por toda la provincia.
En España no tenemos mucho esta idea de “la región funcional”, sitios con muchas relaciones y sinergías, pero que no están limitados a la ciudad principal que les suele dar nombre (como puede ser, Madrid).
Me llama la atención que del IBEX madrileño, o estás en el centro, o en algún municipio “pijo” del oeste, o ya está. Ciudades como Alcalá, Guadalara, Aranjuez o Illescas parece que son sedes impensables (tampoco trabajan por serlo).
Contrasta con el área de Fráncfort (que conozco bastante bien) o la Randstad. Por supuesto tienes mega corporaciones en Fráncfort o Ámsterdam, en rascacielos y torres, pero luego aparece toda una red de empresas importantes y potentes en localidades medianas (como aquí serían Tarancón, Aranjuez, Alcalá) o incluso pueblos.
Encima, como la red ferroviaria está muy permeada en territorio, muchos trabajadores residen en localidades aun menores, y se desplazan en trenes (que empiezan a funcionar muy tempranamente) a estas empresas, reduciendo muchísimo la presión residencial en las cabezas metropolitanas.