Es curioso como Madrid en esa época a veces tenía unos derrapes megalómanos que vamos…
El puente sobre la Casa de Campo, la gigantesca Ópera de Palacios en Colón, la nueva Puerta del Sol, el gigantesco monumento a Alfonso XIII (que se merienda cualquier cosa planteada por la magalómana Alemania Guillermina), un paraninfo universitario que ni el Panteón de París o el aberrante globo terráqueo gigantesco en El Retiro.
Que Madrid tenía entonces… 600.000 habitantes.


