El Centro de Salud Los Rosales, situado en el distrito de Villaverde, enfrenta una crisis de climatización que ha obligado a su personal a trabajar con abrigo e incluso a recurrir a calefactores domésticos. La falta de servicio de calefacción, que se arrastra desde el pasado 8 de septiembre, ha provocado que la temperatura en varias dependencias del centro oscile entre los 15 y 17 grados, muy por debajo de los 20 grados mínimos que exige la normativa autonómica para centros asistenciales entre noviembre y abril.
Bueno, aquí halgunos usuarios han blandido múltiples veces la noticia de que una unidad del Zendal ha recibido un premio al diseño nosequé para decir que mira qué bien la sanidad blablabla ¿Tú no crees que la climatizacion es al menos igual de importante que unas sillas y unas lámparas,plantas y tal? A ver qué tal esa unidad con una climatización inapropiada.
A mi la climatización sí me parece super importante. En sanidad, en educacion, en tte publico… anda que no hemos leido aquí comentarios de compañeros echando pestes (y con razón, eh) de trenes de metro sin aire acondicionado, o cinductores de autobuses que no ponían la calefacción o el aire porque algunos pasajeros abrian las ventanas
Parece que te fastidia lo del premio, Expatriado….No creo quel problema de climnaticion sea algo que no se puede resolver con una pequeña reforma del sistema , y a que ese tipo de hospitales (y como puedes ver en la foto ) tienes techos tecnicos muy despejados, meter cables y conductos de calefaccion /refrigeracion no debe ser muy complicado.
Pero vamos, que si lo que quieres es seguir la senda de la Izquierda con el Zendal, lo estas haciendo muy bien.
Llegará un momento en que los políticos deberán plantearse si es mejor la ciudad desde el momento en que hay tantas normas que hacen imposible redactar cualquier plan urbanístico que no se salte al menos una coma de una norma; o por el contrario la ciudad sería mejor si no hubiese prácticamente normas.
La de dinero, tiempo y oportunidades que se pierden continuamente tropezando una y otra vez con la misma piedra. Y son tres cosas que no se suelen recuperar.
La falsa dicotomía es tan falsa y tan descarada que no voy a decir más sobre ella.
Salvo que entre unos procesos fracasados y la ley del oeste, prefiero que haya celo eccesivo, y que a la larga se cambie el marco legal. Pero la ley del oeste es el caos y eso en una ciudad no funcio a en absolutamente ningún sentido. Urbanisticamente tampoco.
Si eliminan burocracia y papeles (y consejos asesores, órganos de consulta, comisiones varias, informes de todo tipo, infinitas aprobaciones después de infinitas reuniones de infinitos chiringuitos…) , ¿de que van a vivir nuestros pobres políticos?
Si muchos se sacan un sobresueldo considerable solo por pertenecer y asistir a esos chiringuitos.