¿Qué tan sólida es la seguridad energética de China?
La seguridad energética de China se caracteriza por una combinación de vulnerabilidades y fortalezas. Es, con diferencia, el mayor consumidor de energía del mundo, lo que ejerce una enorme presión sobre los responsables políticos para impulsar el extenso sector manufacturero del país. China también depende en gran medida de los combustibles fósiles extranjeros, lo que la expone a perturbaciones derivadas de la inestabilidad y la competencia geopolítica.
Sin embargo, China cuenta con importantes fortalezas en materia de seguridad energética. Está desplegando rápidamente infraestructura de energías renovables para reducir su dependencia de los combustibles fósiles. Además, China lidera la producción mundial de minerales críticos esenciales para su seguridad energética, y las cuantiosas inversiones en su red eléctrica le permiten prepararse para un futuro impulsado por energías renovables. Por último, la abundante reserva de carbón de China ofrece a los responsables políticos una red de seguridad en caso de interrupciones importantes en otras fuentes de energía.
Fuente: How Robust Is China’s Energy Security? | ChinaPower Project
Las dos caras del país:
…y el carbón…
Según estimaciones oficiales chinas , en 2025 los centros de datos en China consumirán entre 150 y 200 teravatios-hora (TWh) de electricidad, lo que representa aproximadamente entre el 1,5 % y el 2 % del consumo total del país. Esta cifra podría duplicarse con creces para 2030, alcanzando los 400 TWh, un valor similar al consumo total de electricidad de Arabia Saudita en 2023. Las previsiones más optimistas sugieren un posible aumento hasta los 530 TWh para 2030.
El aumento vertiginoso de la demanda de energía ha hecho que China dependa más de fuentes extranjeras. Hasta la década de 1990, China era un exportador neto de energía, pero en 2022 importaba aproximadamente una quinta parte de sus necesidades energéticas totales.
Buena relación con Rusia en este aspecto:




