Jean Charroin: “Málaga tiene una capacidad real de atracción internacional y un joven puede labrarse aquí una carrera”
El CEO de la prestigiosa escuela de negocios francesa ESSCA asegura estar “plenamente satisfecho” con la decisión de su institución de abrir su primer campus en España en Málaga en 2023.
-ESSCA es una institución con más de 115 años de historia. Apostó por Málaga para abrir su primer campus en España. ¿Están satisfechos con esa decisión?
-Sí, plenamente. Málaga reunía exactamente lo que buscábamos para nuestro primer campus en España: conectividad, calidad de vida, dinamismo económico, proyección internacional y un ecosistema tecnológico en crecimiento.
No fue una decisión oportunista, sino estratégica. Desde 2023 han pasado por el campus alrededor de 1.000 estudiantes y hoy contamos con alumnado de más de 20 nacionalidades, lo que confirma que Málaga tiene una capacidad real de atracción internacional.
-Ustedes suelen hablar de “arraigo local con visión global”. ¿Cómo se está integrando una escuela de negocios francesa en el tejido empresarial y social de la Costa del Sol?
-Nuestro enfoque no es llegar a Málaga como una institución extranjera aislada, sino formar parte del territorio. Por eso hablamos de arraigo local con visión global.
Hemos incorporado profesores expertos del entorno local, estamos creando vínculos con empresas, instituciones y actores culturales, y hemos ubicado el campus en un edificio histórico rehabilitado del centro. Queremos que este campus sea a la vez un lugar de conocimiento y un punto de conexión con el ecosistema de Málaga.
-Málaga está viviendo una explosión tecnológica y empresarial. ¿Cree que la ciudad tiene ya la infraestructura educativa necesaria para sostener este crecimiento?
-Málaga ha avanzado muchísimo y cuenta con una base muy sólida, pero el crecimiento tecnológico exige una evolución constante de la oferta formativa.
El ecosistema empresarial va muy rápido. Málaga TechPark supera ya las 700 entidades y los 29.000 trabajadores, con una facturación cercana a los 4.900 millones de euros. Esto requiere de más programas internacionales, más formación en management, IA, ciberseguridad, sostenibilidad y liderazgo intercultural. Nuestra presencia quiere contribuir precisamente a cerrar esa brecha entre crecimiento empresarial y talento formado.
-¿Cómo contribuye la presencia de ESSCA a consolidar la marca “Málaga” como un destino preferente para el talento joven internacional, más allá del turismo?
-Al igual que Barcelona o Lisboa, Málaga no es solo un destino turístico, sino también una ciudad en la que un joven puede estudiar, emprender, trabajar y labrarse una carrera internacional.
ESSCA conecta Málaga con Francia, Luxemburgo, Budapest, Shanghái y otros entornos globales. Esto refuerza la idea de Málaga como ciudad de conocimiento y un hub de talento global, más allá de su tradicional posicionamiento como destino de ocio.
-Se habla mucho del “Efecto Google” en la ciudad. ¿Ha notado ESSCA un aumento del interés de estudiantes extranjeros por venir a Málaga precisamente por este nuevo ecosistema tecnológico?
-Sí, sin duda. La llegada de Google y de otras compañías tecnológicas ha reforzado la percepción internacional de Málaga como ciudad de innovación. Google abrió en Málaga su centro de ingeniería de seguridad, un hub europeo centrado en ciberseguridad y análisis de malware, y este tipo de anuncios cambia la conversación.
Los estudiantes no solo se interesan por el clima o la calidad de vida, sino también por las oportunidades profesionales, las empresas y el ecosistema tecnológico.
-Si tuviera que definir en una frase qué ofrece Málaga a un estudiante internacional que no pueda encontrar en otra capital europea, ¿cuál sería?
-Málaga ofrece la combinación poco frecuente de una ciudad mediterránea, abierta y habitable, con un ecosistema tecnológico internacional donde estudiar, crecer y construir una carrera global desde el primer día.
