Con lo bien que vive Plensa no le veo metiéndose en semejante embolado.
De momento, como ejemplo de lo que podemos esperar, tenemos las esculturas que van a coronar las torres de los Evangelistas. Parecen de la afamada escuela Ruoco Varelense que tanto hemos disfrutado los madrileños.
Pónganse gafas de sol, quedan advertidos



