Existen dos posibles lugares para albergar esta infraestructura: Hawái o Canarias. En 2019, el Gobierno de España expresó su apoyo a que el TMT se construyese en la isla de La Palma y recientemente ha ofrecido hasta 400 millones de euros, a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), para atraer el proyecto a la isla.
Los miembros de TIO son el California Institute of Technology (Caltech), la University of California, los National Institutes of Natural Sciences de Japón, el Department of Science and Technology de India y el National Research Council de Canadá. La Association of Universities for Research in Astronomy es miembro asociado, mientras que la Gordon and Betty Moore Foundation ha proporcionado financiación principal y la National Science Foundation ha contribuido a las fases más recientes de diseño y desarrollo.
Vista aérea del Observatorio del Roque de los Muchachos (ORM), en La Palma, Islas Canarias. Se destaca la ubicación del Gran Telescopio Canarias (GTC) y la localización seleccionada para el TMT. Crédito: Gabriel Pérez Díaz, SMM (IAC).
España y el Banco Europeo de Inversiones, dispuestos a movilizar hasta 1.000 millones para construir en La Palma el Telescopio de Treinta Metros
La propuesta amplía el compromiso anunciado hace un año por la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, que contemplaba una aportación pública de 400 millones de euros a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI)
Este telescipio está siendo un culebrón desde hace años en el mundo de la astronomía. Se empezó a construir en Hawaii en 2014, pero los hawaianos nativos llevan intentando paralizarlo desde entonces porque se ubica en un territorio que consideran sagrado en su cultura.
Hacia 2019 se escogió Las Palmas como plan B, pero no está exento de problemas tampoco. El hecho de estar a la mitad de altitud que la ubicación de Hawaii arroja dudas sobre la viabilidad del proyecto. Se barajó otra opción en Chile pero se descartó por su coste en un paraje demasiado remoto.
Aún así el gobierno español y el Instituto de Astrofísica de Canarias parecen decididos a apostar por La Palma mientras el proceso todavía sigue paralizado en Hawaii. Nadie sabe aún en qué acabará todo