También en Cádiz.
Durante el acto, la consejera ha firmado el convenio de colaboración con los representantes de las empresas Iberostar Hotels & Resorts (Federico Cardona, Blue Foods Global Leader); Navantia (Alberto Cervantes, director de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima y director del astillero de San Fernando); Moeve (Olalla del Río, directora de Sostenibilidad y Transición Energética); Metro de Málaga (Fernando Lozano, director general) y Eulen (Joaquín Rodríguez de Felipe, gerente de Medio Ambiente de la Zona Sur), que integran el consorcio promotor de esta iniciativa, fruto de la colaboración público-privada y de la apuesta común por un modelo de desarrollo basado en la sostenibilidad, la innovación y la responsabilidad ambiental.
El proyecto de carbono azul de la Bahía de Cádiz se desarrollará sobre una superficie de 155 hectáreas de marisma mareal en la margen norte del río Guadalete. Su objetivo es restaurar la funcionalidad hidromareal del ecosistema, permitiendo el desarrollo natural de la vegetación característica de este entorno y generando un sumidero de carbono de alta eficiencia.
Las previsiones apuntan a una captación superior a las 32.000 toneladas de CO₂, con un coste unitario estimado en torno a los 15 euros por tonelada, muy por debajo de los valores medios del mercado voluntario, que se sitúan entre los 70 y los 100 euros por tonelada. Catalina García ha remarcado que “la capacidad de absorción prevista equivale a plantar alrededor de 160.000 árboles de las especies más comunes en Andalucía, y para alcanzar un volumen similar de captura mediante repoblación forestal se necesitaría más del doble de superficie, unas 2,3 veces la extensión del proyecto”.
Lleva unos años el tema.


