Pues oye, una maravilla la nueva Plaza del Rastrillo.
Terrazas perfectamente delimitadas en laterales de la plaza, en buen número pero no excesivas.
Gente sentada a la sombra en una plaza fresca sin necesidad de consumir un martes de agosto. Sí se puede.
En el centro, el parque infantil cubierto y elementos como la fuente de beber (agua!), la fuente ornamental (agua x2!) y los sprays activados a gusto del peatón (agua x3!).
El resultado es, oh sorpresa, mil veces más agradable que la anterior plaza. Vegetación cuidada, buen porte de árboles y todo relativamente limpio. Quién hubiera dicho que el combo vegetación + agua ayuda a sofocar el calor infernal de Madrid estos días, ojalá muchas más Plazas del Rastrillo por todos lados.
Veníamos de esto, por cierto:
Muy bien también Espíritu Santo y alrededores, aunque es cierto que los árboles de esa zona están pelín secos.






